Tensión y polémica por la minería en Mendoza. En los últimos días, un comerciante de Uspallata fue víctima de actos de vandalismo en su local luego de expresar públicamente su apoyo a la minería en una audiencia realizada en Malargüe.
Según da cuenta la crónica periodista de esa región, Edgardo Vera llegó el jueves a su comercio y encontró pintadas con aerosol rojo en los vidrios y en uno de sus freezers, donde se leía «7722», en alusión a la ley provincial que protege los recursos hídricos y prohíbe el uso de sustancias tóxicas en la minería. Tras realizar la denuncia correspondiente, Vera dialogó con FM Vos 94.5 para contar lo sucedido y manifestar libremente su pensamiento.
«Lo único que hice fue dar mi opinión en la audiencia pública que se llevó a cabo en Malargüe. Estoy a favor de la minería y lo seguiré estando, más allá de todo esto que me ha pasado. No voy a bajar los brazos, seguiré defendiendo mi postura», expresó Edgardo Vera al inicio de la entrevista.
«La historia empezó el lunes con algunos agravios. Ya el martes me agredieron a través de todas las redes sociales. No le contesté a ninguno. Incluso, el miércoles me llamaron para insultarme y nada dije. Finalmente, el jueves llegué a las 8:30 al negocio y descubrí que lo habían pintado de punta a punta con aerosol rojo», describió. «Ellos dicen que son activistas en defensa del ambiente, pero son solamente antimineros. Parecen que no tienen bien en claro que la pintura también contamina», desafió.
Después, manifestó que hizo la denuncia correspondiente ante la Policía de Mendoza. «Hice la denuncia ante la Policía, y como se trató de un hecho grave, los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia. Luego de que hice la denuncia se tranquilizaron. No obstante, ese no es el punto, creo que cada uno tiene el derecho de poder expresar lo que quiere. He recibido mucho apoyo de todos lados, incluso los más importantes, de Uspallata y de la propia gente de Malargüe», valoró.
Asimismo, aseguró que la Justicia está trabajando para poder identificar a los activistas que ocasionaron actos de vandalismo en su comercio. «Uno los puede reconocer a través de los grupos de WhatsApp y las redes sociales. La Fiscalía está investigando, al momento del ataque estaban encapuchados. Se presume que fueron dos personas. Los mensajes incluían insultos y términos como «traidor», «vendido» y «garca», detalló Vera. «Además, sufrieron agravios mis hijos y una de mis empleadas. Que trabaje conmigo no significa que comparta mi opinión. Cada uno es dueño de pensar lo quiere», reflexionó.
Al finalizar la comunicación, expuso los motivos que lo movilizaron a participar de la audiencia pública de Malargüe Distrito Minero Occidental. «Desde el 2008 es que estoy a favor de la minería. Ese año quisieron desarrollar la actividad en Uspallata y lo vi bien. Estoy a favor del progreso. Tuve la oportunidad de viajar a Chile varias veces, el país vecino es la mejor economía de Sudamérica, con una inflación del 2%, número 1 en el mundo en el cobre. Desarrollan la actividad sin contaminación. A los activistas no les gusta que piense esto. No se dan cuenta que en Uspallata no hay futuro para los chicos. No hay trabajo», manifestó.
Para concluir, dijo cuál fue la posición que tomaron las autoridades provinciales tras darse a conocer el ataque que sufrió. «Recibí el apoyo de varios funcionarios y cámaras empresariales. En estos momentos estoy con vigilancia, la verdad es que tengo miedo de que vuelvan a atacar al negocio o a mi familia. Hay mucha gente que por falta de capacitación cree que toda la minería contamina. No es así, ellos saben que se cumple con todos los requisitos», completó.
La palabra de los asambleístas sanrafaelinos
Tras la amplia repercusión que tuvo la entrevista que le realizó FM Vos 94.5 al comerciante Edgardo Vera, la integrante de la Asamblea por el Agua de San Rafael Lilian Tapia, se comunicó mediante un Whatsapp con la producción de este medio periodístico para aclarar que los asambleístas de Uspallata y San Rafael repudian todo hecho de violencia, negando cualquier clase de participación en el mismo y dejando en claro que los integrantes nunca organizan ni apoyan estos actos, sino que los condenan.