El cáncer de tiroides es una enfermedad que afecta, sobre todo, a las mujeres. Según el doctor Héctor Montes, especialista en endocrinología y colaborador de ALCEC, “la relación es de cuatro mujeres por cada hombre que padece cáncer de tiroides”, tal como explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Esta diferencia sustancial en la frecuencia de casos ha generado mayor atención en los últimos años, pero la clave del aumento en las estadísticas radica en los métodos diagnósticos. “Antes no se hacían tantos controles, pero hoy, con el uso frecuente de ecografías, se detectan nódulos en la tiroides más precozmente”, sostuvo.
El especialista detalló que los nódulos tiroideos son bastante comunes en la población general. “Si realizamos un screening, muchas personas tienen nódulos. Sin embargo, solo entre un 15% y 20% de esos nódulos resultan ser malignos”, aclaró Montes, desmitificando el miedo inicial que suele aparecer al detectar un nódulo en la glándula tiroides.
Además, señaló que la incidencia del cáncer de tiroides tiende a aumentar con la edad, lo cual, sumado a la predisposición genética, puede ser un factor determinante para la aparición de la enfermedad. “Los pacientes con antecedentes familiares de nódulos o cáncer de tiroides están más propensos a desarrollar esta patología”, afirmó. En estos casos, Montes recomienda “consultar a un endocrinólogo o a un especialista en cabeza y cuello para una evaluación adecuada”.
Los síntomas, aunque no siempre están presentes, pueden ser clave para una detección oportuna. Montes enumeró algunos de los más comunes: “Un nódulo en el cuello, molestias al tragar o cambios en la voz son signos de alerta”. La cercanía de la glándula tiroides con los nervios de las cuerdas vocales hace que, en ocasiones, un compromiso en esta área afecte directamente la voz del paciente, lo cual debe ser motivo de consulta.
Sin embargo, enfatizó que muchos nódulos son “silenciosos” y no producen síntomas hasta que están más avanzados. “Es crucial estar atentos, incluso si no hay síntomas evidentes. Un control médico puede ser vital”, destacó.
En cuanto a los tratamientos, el doctor explicó que la cirugía sigue siendo el método más común y efectivo para combatir el cáncer de tiroides. “El tratamiento fundamental es quirúrgico”, señaló. No obstante, también mencionó otros tratamientos complementarios como el uso de yodo radiactivo, que se utiliza en algunos casos específicos, dependiendo del estadio del cáncer y otros factores pronósticos.
“En los últimos años, además, han surgido tratamientos no quirúrgicos para eliminar nódulos, como las radiofrecuencias o el uso de microondas”, reveló Montes. Aunque estos métodos son relativamente nuevos, abren una puerta para aquellos pacientes en los que la cirugía podría no ser la mejor opción.
El pronóstico para los pacientes de cáncer de tiroides es alentador, en especial para aquellos que presentan tipos de cáncer más comunes, como el papilar, que representa el 80% de los casos. “El cáncer papilar y el folicular, aunque menos frecuente, tienen una tasa de curabilidad del 90%”, indicó Montes. Sin embargo, advirtió que existen otros tipos de cáncer de tiroides menos comunes y más agresivos, como el anaplásico y el medular, que tienen un peor pronóstico. “El cáncer anaplásico, que suele afectar a personas de edad avanzada, es muy agresivo y tiene una tasa de curabilidad más baja, de alrededor del 60%”, lamentó.
Históricamente, las regiones donde el agua no contiene yodo han sido más propensas a la aparición de enfermedades tiroideas, como el bocio. Montes recordó que “antes, era muy común ver personas con bocio, sobre todo porque en nuestra región no hay yodo en el agua”. Sin embargo, la situación cambió significativamente en 1954, cuando se introdujo el yodo en la sal por ley. “Esto redujo sustancialmente la cantidad de casos de bocio en la población”, señaló.
El doctor Montes concluyó con un mensaje claro: “El cáncer de tiroides es altamente curable si se detecta a tiempo, pero la clave está en prestar atención a los síntomas y realizar controles regulares, especialmente si existen antecedentes familiares”.