En San Rafael hay mucho talento, muchas ideas y también proyectos innovadores que pueden ser muy importantes de cara a la sostenibilidad.
Franco Molinero y Gabriel Andreachio crearon su propia empresa “Flamear” un proyecto se dedica a la elaboración de briquetas a partir del orujo de uva, un subproducto de la industria vitivinícola, que hasta ahora se había considerado un residuo.
Según la investigación realizada, en Mendoza se producen unos 277 millones de kilos de orujo al año, de los cuales unos 9,7 millones corresponden a San Rafael y otros 8,7 a General Alvear.

Con una visión clara de economía circular y aprovechamiento de recursos, «Flamear» transforma este residuo en una fuente de energía ecológica y eficiente.
Las briquetas de orujo de uva representarán una alternativa renovable al carbón (también a la leña) y que contribuirán a la reducción de la huella de carbono.
“Somos una empresa productora de briquetas biodegradables, las cuales poseen un alto rendimiento, son de rápido encendido y además de muy fácil uso manteniendo las viviendas a temperaturas cálidas durante largas horas”, explica el proyecto.

El proyecto combina su conocimiento, compromiso con el medio ambiente y un espíritu emprendedor que promete un impacto positivo tanto a nivel local como regional. De esta manera se utiliza un recurso que abunda y de bajo valor para crear un nuevo proyecto.
Con el impulso de este tipo de iniciativas, el sur mendocino sigue demostrando que el camino hacia la sustentabilidad está lleno de oportunidades, y que los jóvenes tienen un papel clave en la transformación económica y ambiental del país.
BENEFICIOS
El proyecto tiene múltiples beneficios ya que recupera materiales biodegradables para su reciclado, satisface demanda de leña, tiene un encendido rápido (debido a sus componentes) y tiene un alto rendimiento de unas dos horas por unidad.
“Desarrollamos una línea de productos a base de orujo de uva y almidón que son de alto poder calórico, garantizando una calefacción cálida y segura con un producto duradero y estable”.
MERCADO
El producto está pensado para consumidores minoristas, consumidores finales y también mayoristas “como comercios dedicados a la venta de productos de combustión lenta como leña y afines”.