Tras la eliminación de la selección argentina en el Mundial 2026, varias empresas europeas vinculadas al turismo lanzaron campañas contra Argentina con tono crítico y provocador. Aerolíneas y agencias aprovecharon la repercusión del torneo para difundir mensajes que mezclaron chicanas futboleras y promociones, buscando viralidad y desviar atención hacia destinos rivales.
La aerolínea Ryanair fue una de las más visibles: publicó un aviso para impulsar sus rutas a España con una línea contundente: “Argentina, estás fuera. El VAR no pudo ayudarte esta vez. Volá a España para aprender a jugar. Mejor suerte la próxima vez”. La pieza generó reacciones airadas y risas en redes sociales.
Reacciones y chicanas en redes contra Argentina
Además, Ryanair publicó durante la final una imagen de la bandera argentina intervenida con la palabra “VARgentina”, en alusión a polémicas arbitrales. En paralelo, la filial británica de TUI, Thomson Holidays, difundió una lista de destinos recomendados con Argentina deliberadamente tachada, un recurso visual pensado para viralizar y capitalizar el clima futbolero.

Estas campañas contra Argentina también incluyeron a Iberia, que en Instagram le dedicó un guiño a Aerolíneas Argentinas: “A ver quién vuela más alto”. En contraste, World2Fly optó por tono conciliador: felicitó a España y remarcó que “hay partidos que terminan con un ganador, pero conexiones que duran todo el año”, y anunció la ruta Madrid–Rosario.
Efecto en la demanda turística
Fuentes del sector admitieron que varias agencias y plataformas registraron picos de interacción al atar promociones al resultado deportivo. El objetivo, según especialistas, fue usar el revuelo para dirigir la demanda hacia otros mercados. Además, hubo un episodio a bordo: un piloto hizo un anuncio de broma sobre el triunfo argentino que generó indignación entre pasajeros.

Especialistas en marketing turístico interpretan estas maniobras como tácticas de ruido: las campañas recurren al humor ácido y formatos de meme para maximizar alcance. Aunque generan interacciones, fuentes del sector advierten que también pueden provocar rechazo y dañar la imagen de destino, por lo que las compañías evalúan riesgos frente a la búsqueda de visibilidad inmediata.

El fenómeno ilustró cómo un evento deportivo global puede transformarse en plataforma publicitaria, con empresas europeas usando la final del Mundial 2026 para captar atención. La tensión entre marketing provocador y sensibilidad de los viajeros dejó en evidencia la delgada línea entre broma y ofensa, y plantea debates sobre la responsabilidad de marcas en contextos culturalmente cargados.
Fuente: La 100.