Un lugar muy tenido en cuenta por gran parte de la comunidad, teniendo en cuenta la inmensa ayuda que presta, es el hogar San Martín de Tours, ubicado en Rama Caída. Sobre ello brindó algunos detalles el sacerdote a cargo, Javier Urquiza, a través de FM Vos (94.5) y de Diario San Rafael.
“Acá en el hogarcito, todos los años son muy providenciales de la Mano de Dios, cada minuto vamos viendo como Dios se va enterando de este hogar, de todos estos chicos, jóvenes, hombres, de las 75 personas que tenemos”, dijo el padre Urquiza y añadió que “ha sido un año difícil, por supuesto, lleno de incertidumbre, pero hubo cercanía a Dios de hacer el bien, Dios no deja de recompensar un vaso de agua que se le pueda dar al prójimo, y eso anima a seguir trabajando”.
Las necesidades del hogar son las mismas de siempre, las habituales de cualquier familia. “Imaginemos una familia con hijos, con esposa, con todo, y multipliquémoslo para 55 personas, que si no estuvieran allí no sé dónde estarían porque todas son de situación de calle, no es que en esta Navidad se va a llenar de familiares que los vienen a visitar”, aclaró y agregó que la visita de seres queridos es muy rara, esporádica e incluso llamativa.
Cabe decir, no obstante, que todos los residentes en el hogar tienen alguna discapacidad física o psicológica, y que la mayoría de ellos son provenientes de Mendoza, aunque hay algún sanrafaelino e incluso personas de Buenos Aires. No es que los familiares exclusivamente dejen a las personas ahí, sino que se dan casos en los incluso es la Justicia la que pide que sean recibidos.
“Toda la gente que está aquí es gente en situación de calle, (o que están en la calle, o que sus familiares han renunciado a tener)”, destacó el sacerdote y añadió que hasta no hace mucho hubo dos personas “N-N”, y a uno de ellos pudieron tramitarle el DNI mientras que el otro falleció sin el documento. “Él se llama –supuestamente– Julito, le decíamos Julito, era un señor de 95 años y estuvo diez años con nosotros”, recordó.