Desde hace ya tres años, en el hogar San Martín de Tours cosecha olivos propios para la posterior realización de aceite de oliva, que luego queda a la venta. El padre Javier Urquiza, quien lleva adelante este lugar, habló sobre este tema con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael.
El hogar cuenta con tres hectáreas de olivos, ya que a pesar del granizo y del cuidado que a veces no puede ser demasiado adecuado, son plantas que algo les da.
“Es un árbol que renace, renace y renace”, dijo el sacerdote y explicó que “lo que nosotros hacemos con algunos de los chicos (los que pueden), es cosechar al olivo. Ahora vendrá la cosecha para abril, y después lo damos a una empresa que lo hace aceite, que lo prensa y después nosotros lo envasamos y lo vendemos”. Para poder cumplir con eso, publicitan el producto a través de algunos medios de comunicación y -especialmente- por redes sociales. “Así, de a poquito, se va vendiendo. No es una venta masiva, es una venta pequeña; se está vendiendo por semana y vamos sobreviviendo (porque todos estamos sobreviviendo)”, expresó el padre Urquiza.
Los envases que venden son plásticos, y los hay de medio y de un litro de aceite. Esto es así para que sea accesible a distintos bolsillos, teniendo en cuenta que se trata de un producto más caro que el aceite mezcla y de maíz. Sin embargo, también tiene otras cualidades y un sabor especial, sumándose de a poco a la mesa de muchos comensales que lo eligen.
Actualmente en el hogar San Martín de Tours está a la venta el aceite, ya que poseen en stock. Quien desee comprar, puede hacerlo allí mismo, en calle Cubillos 1330 (rumbo a Valle Grande).