Días atrás, la Asociación de Clínicas y Sanatorios (Aclisa) emitió un comunicado mediante el cual manifestó la imposibilidad de poder afrontar los salarios debido a la situación que atraviesa el sector. El coordinador médico de Aclisa, Rodolfo Torres, en diálogo con FM Vos 94.5 confirmó que la realidad del sector es catastrófica. La inflación y las paritarias son los factores con mayores incidencias dentro de un balance deficitario con relación al ingreso y egreso que tienen las clínicas.
«La crisis en el sector salud viene desde hace muchos años, pero durante los últimos tres meses está situación de gravedad se acentuó. Estas últimas semanas han sido catastróficas, se ha puesto en riesgo la actividad. Estamos inmersos en el mismo problema económico que el resto de los argentinos. La inflación hace estragos en todos los rubros, pero en salud los inconvenientes son mayores por el alto costos de los medicamentos y de los insumos específicos como el oxígeno que superaron en un mes el 300%. Es un escenario muy difícil de sostener», explicó Rodolfo Torres al principio de la nota.
«En el último mes se agregó un factor muy importante que es el acuerdo paritario. El mismo se publicó el 27 de febrero, pero entró en vigencia el primero de ese mismo mes. Esta cuestión generó un desfinanciamiento de las clínicas inviable, porque los financiadores no responden y son ellos quienes tienen que achicar los plazos para que las clínicas tengan los recursos para seguir funcionando. En el mejor de los casos pagan a 60 días, y en el peor cada 150 días», amplió la información.
Después, aseguró que ante la falta de respuestas de algunas obras sociales elevaron los reclamos al Ministerio de Salud provincial. «Los aumentos que nos dieron las obras sociales son escasos. Ninguna superó el 150 % de incremento anual. Los canales de diálogo con el gobierno provincial están abiertos de forma permanente, lo que sucede que el nivel de la crisis es muy grande», señaló.
«Por otra parte, en cuanto a las paritarias, hemos pedido una mesa de diálogo entre los actores. No decimos de no pagar la paritaria, porque es un aumento que se merece. Lo que necesitamos es tiempo para lograr tener los recursos y poder afrontar esto. La situación es muy crítica, muchas clínicas podrían cerrar si esto continúa así», subrayó el doctor Torres.
Asimismo, precisó que la mitad de la población de Mendoza se atiende en el sector privado. «El 50% de la sociedad mendocina se atiende en el sector privado. El cierre de cualquier clínica afectará a la atención en el sector público», aseveró el coordinador médico de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.
Por otra parte, aseguró que hasta el momento la desregulación impuesta por el DNU de Javier Milei no tuvo consecuencias positivas en el sector. «El aumento que se le cobra a los usuarios no se traslada a las clínicas. Tampoco se cumplen los plazos de pago, y eso ante un contexto inflacionario pone en serias desventajas al sector prestacional. Las clínicas hoy se mantienen con las obras sociales sindicales, en Mendoza con OSEP y PAMI. Esos son los principales financiadores del sistema en la provincia. En el interior del país los usuarios de Prepagas representan un bajo porcentaje. Es diferente la situación de ese mercado con respecto a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires», razonó.
«Las clínicas y sanatorios se convierten en agentes financiadores de la salud. A una persona que se la interna, se le da antibióticos o cualquier tratamiento y recién se cobran a los 90 días. Lo mismo sucede con las cirugías. Las clínicas no tienen ningún poder de negociación. La supervivencia de estas será muy difícil si se extiende el panorama actual», agregó a modo de cierre.