Un relevamiento reveló que solo el 22% de los cargos jerárquicos de la Administración Pública Nacional están ocupados por mujeres.
La participación de las mujeres en los principales cargos de la Administración Pública Nacional registró una fuerte caída en los últimos cuatro años. Según un relevamiento sobre la estructura estatal centralizada, actualmente solo el 22% de los puestos jerárquicos está ocupado por mujeres, mientras que el 78% corresponde a hombres.
Los datos surgen del análisis del Mapa del Estado e incluyen 194 cargos entre la Jefatura de Gabinete, 9 ministerios, 50 secretarías y 134 subsecretarías que dependen de la Presidencia de la Nación. De los 177 puestos cubiertos, 138 están en manos de hombres y apenas 39 son ocupados por mujeres.
En comparación con 2022, la participación femenina descendió de manera marcada. En ese momento, las mujeres representaban el 39% de los cargos jerárquicos, porcentaje que se mantuvo relativamente estable durante 2023, antes de caer al 22% en la actual gestión.
El techo de cristal en la administración pública
Actualmente, solo dos mujeres conducen ministerios dentro del Gobierno nacional: Sandra Pettovello, al frente de Capital Humano, y Alejandra Monteoliva, en Seguridad. El resto de las carteras está encabezado por funcionarios varones.
El informe también refleja que existen áreas con escasa o nula representación femenina. El caso más extremo es el Ministerio de Defensa, donde ninguno de los cargos jerárquicos está ocupado por una mujer. También presentan bajos porcentajes los ministerios de Justicia, Economía, Interior y Relaciones Exteriores.
Especialistas señalan que esta diferencia responde al denominado «techo de cristal», una barrera que dificulta el acceso de las mujeres a los puestos de mayor poder y decisión, pese a que puedan tener una mayor presencia en otros niveles de la administración.
Además, remarcan que la reducción de organismos y la eliminación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad durante la actual gestión marcaron un cambio respecto de los años anteriores, cuando existían políticas destinadas a promover una mayor participación femenina en cargos de conducción.