La suspensión y el desvío de vuelos que afectan al Aeropuerto Internacional El Plumerillo como consecuencia de las intensas ráfagas de viento Zonda hoy lunes reabrieron un debate que desde hace años se plantea en el sur mendocino: la necesidad de que San Rafael cuente con un aeropuerto con capacidad para recibir vuelos internacionales y operar como alternativa cuando la terminal aérea de la capital provincial queda fuera de servicio.

Cada vez que fenómenos climáticos obligan a cancelar operaciones o desviar aeronaves, miles de pasajeros se ven afectados y toda la actividad turística y comercial de Mendoza resiente el impacto. En ese contexto, vuelve a cobrar fuerza la propuesta que Diario San Rafael y FM Vos 94.5 impulsan desde hace más de 20 años: que el aeropuerto Santiago Germano sea jerarquizado para convertirse en una verdadera puerta de ingreso internacional al sur de la provincia.

San Rafael reúne condiciones geográficas y estratégicas que lo convierten en un punto clave. Su ubicación, la importancia de su oferta turística, el crecimiento de la actividad productiva y su cercanía con General Alvear, Malargüe y el norte de Neuquén lo posicionan como un centro de servicios para una amplia región.

Contar con un aeropuerto habilitado para operaciones internacionales no solo permitiría recibir vuelos provenientes del exterior, sino también brindar una alternativa operativa cuando las condiciones meteorológicas impiden trabajar con normalidad en el Gran Mendoza. En situaciones como la registrada en las últimas horas, disponer de una terminal preparada en el sur provincial podría contribuir a minimizar cancelaciones, facilitar desvíos y reducir los inconvenientes para pasajeros y aerolíneas.

La iniciativa también representa una oportunidad para potenciar el desarrollo económico. La llegada de vuelos internacionales abriría nuevas posibilidades para el turismo receptivo, favorecería la organización de congresos y eventos, impulsaría inversiones y fortalecería sectores como la hotelería, la gastronomía, el comercio y la producción regional.

Hasta el momento, cuatro vuelos fueron desviados en Mendoza (dos que llegaban desde Aeroparque, uno desde Córdoba y el directo de Lima de Latam) para aterrizar en otros aeropuertos del país, mientras se monitorea de manera permanente la evolución del estado del tiempo. Las compañías aéreas también siguen la situación para definir la reprogramación de los servicios afectados y mantener informados a los pasajeros sobre eventuales demoras o cambios en los itinerarios.

Los episodios registrados en el aeropuerto mendocino demuestran que contar con una segunda terminal con capacidad internacional en la provincia no solo beneficiaría al sur mendocino, sino que fortalecería el sistema aeroportuario de Mendoza en su conjunto, otorgándole mayor resiliencia frente a contingencias climáticas.

Cada suspensión de vuelos vuelve a dejar la misma reflexión: mientras la provincia depende exclusivamente de un único aeropuerto internacional, el sur continúa esperando una infraestructura que podría transformarse en un motor de crecimiento y en una solución estratégica para toda Mendoza. El desafío es que esta discusión deje de aparecer únicamente cuando surge una emergencia y se convierta, de una vez por todas, en una política de desarrollo para las próximas décadas.