La suspensión y el desvío de vuelos registrados en la mañana de este lunes en el Aeropuerto Internacional El Plumerillo, como consecuencia de las intensas ráfagas de viento Zonda, reavivan un debate que el sur mendocino mantiene desde hace años: la necesidad de contar con un aeropuerto internacional en San Rafael que permita mejorar la conectividad aérea y ofrecer una alternativa operativa dentro de la provincia ante situaciones de contingencia.

La terminal aérea de Mendoza debió cancelar dos vuelos de Jetsmart procedentes de Buenos Aires y desviar un servicio de LATAM que llegaba desde Lima con escala en Córdoba, debido a las condiciones meteorológicas que impidieron un aterrizaje seguro.

Como ocurre habitualmente en estos casos, las aeronaves debieron buscar aeropuertos alternativos, con las complicaciones logísticas y operativas que ello implica para pasajeros, aerolíneas y organismos de control.

Este tipo de episodios deja en evidencia una limitación estructural de la infraestructura aeroportuaria mendocina. Hoy la provincia depende prácticamente de la terminal lasherina para absorber todo el movimiento aéreo comercial, sin contar con un aeropuerto alternativo de similares características que pueda responder ante contingencias climáticas o emergencias operativas.

UNA ALTERNATIVA ESTRATÉGICA

En ese contexto, el Aeropuerto Santiago Germanó de San Rafael aparece como una opción estratégica. Su adecuación para operaciones internacionales no solo fortalecería la conectividad del sur mendocino, impulsando el turismo, el comercio y las inversiones, sino que además permitiría brindar respaldo al sistema aeroportuario provincial, ofreciendo una alternativa cercana cuando las condiciones impidan operar el Francisco Gabrielli.

La demanda de un aeropuerto internacional en San Rafael no responde únicamente a una aspiración local. Se trata de una obra de alcance provincial que contribuiría a mejorar la conectividad de Mendoza, descentralizar el transporte aéreo y dotar a la provincia de una mayor capacidad de respuesta frente a eventos climáticos.

Con el crecimiento sostenido del movimiento aerocomercial en Argentina y la importancia que el turismo tiene para la economía regional, avanzar en esta infraestructura para el Santiago Germanó es una apuesta para el desarrollo del sur mendocino pero también una “alternativa” para toda la provincia.