El gobierno reconoció que existe un «enorme malestar» en la relación con Brasil luego de la escalada de tensión entre el presidente Javier Milei y su par Luiz Inácio Lula da Silva, aunque descartó que el conflicto político tenga consecuencias sobre el vínculo comercial entre ambos países.
En la Casa Rosada admiten que la relación bilateral atraviesa uno de sus momentos más delicados, pero sostienen que las diferencias diplomáticas no afectarán el intercambio económico. “Lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso”, aseguró una fuente con despacho en Balcarce 50.
Otros funcionarios coincidieron en que el vínculo está «políticamente mal», aunque consideran que el conflicto no se profundizará en los próximos días, pese a que Milei calificó al mandatario brasileño como «basura socialista», «ladrón» y «presidiario».
«No creo que sea para tanto, pero enorme malestar hay», resumió un integrante del Gobierno.
Las críticas del Presidente también alcanzaron al juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, quien impidió una visita a Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado. Milei lo calificó como “basura calva”.
La tensión aumentó luego de la visita que el mandatario argentino realizó el domingo a Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño y uno de los principales referentes de la oposición de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre.
Tras ese encuentro, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, encabezado por Mauro Vieira, citó al embajador argentino en ese país, Daniel Raimondi. Además, convocó de urgencia al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien viajó a su país sin pasaje de regreso.
«No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño. Es especialmente lamentable que ese episodio infamante involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene, en Brasil, su principal socio comercial», expresó el gobierno brasileño en un comunicado oficial.
Los cruces entre Milei y Lula no son nuevos. Desde el inicio de su gestión, el mandatario argentino cuestionó en reiteradas oportunidades al presidente brasileño, a quien responsabiliza por haber respaldado públicamente a Sergio Massa durante el balotaje presidencial de noviembre de 2023.
En medio de la polémica, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, salió en defensa del Presidente y relativizó las críticas desde Brasil. «Que no se rasguen las vestiduras, vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer», sostuvo en declaraciones a La Nación+.
Fuente: NA.