El reciente informe del Ministerio de Salud de la Nación que señala una contracción en las coberturas de vacunación escolar —con niveles de refuerzo que a nivel nacional no alcanzaron el 60% para enfermedades como la poliomielitis, la tos convulsa y el sarampión— reabrió el debate sobre la importancia de sostener al día los esquemas del calendario oficial.

En el plano local, la provincia de Mendoza alcanzó un piso cercano al 80% durante el año pasado, aunque en el departamento las cifras finales de 2025 rondaron el 70%. En el transcurso de este 2026, los operativos territoriales en jardines y escuelas primarias continúan su marcha, pero las autoridades sanitarias manifiestan preocupación por el ausentismo escolar y la tendencia de las familias a posponer la inmunización ante cuadros respiratorios leves. Frente a este escenario, la jefatura del Vacunatorio Central enfatizó que la vacunación en todos los centros de salud es gratuita y de demanda espontánea, al tiempo que advierte sobre las alertas epidemiológicas vigentes por la posible reemergencia de virus como el sarampión tras eventos masivos de viajes al exterior y el antecedente de muertes infantiles por tos convulsa en el país.

Gladys Marín, titular del Vacunatorio Central del Área Sanitaria local, detalló la situación de los operativos en marcha, el marco regulatorio ante la negativa de inmunizar y la composición de los esquemas obligatorios para los 5 y 11 años.

Mapeo de coberturas locales y el impacto del ausentismo en jardines

Los operativos de inoculación en establecimientos educativos buscan completar el objetivo del departamento, aunque los ausentes imponen demoras en las metas anuales. «El comunicado oficial del Ministerio de Salud de la Nación sobre refuerzos por debajo del 60% corresponde al periodo 2025. En general, la provincia de Mendoza alcanzó coberturas del 80 y pico por ciento, aunque localmente el año pasado rondamos alrededor del 70 %. Las coberturas deben darse de forma pareja en todas las localidades», afirmó Gladys Marín al inicio del reportaje.

«En lo que va de este 2026, sobre un corte objetivo de aproximadamente 2.220 niños correspondientes al ingreso escolar, llevamos realizada la mitad de la vacunación. Esto se debe a que cuando los equipos acuden a las escuelas se encuentran con mucho ausentismo. Las familias van posponiendo la vacunación tras cuadros respiratorios o vacaciones, pero es fundamental no perder la oportunidad: si un niño tiene un resfrío común, sin fiebre ni compromiso de su estado general, no hay que suspender la aplicación de los refuerzos», aconsejó.

Gladys Marín, titular del Vacunatorio Central del Área Sanitaria local, detalló la situación de los operativos en marcha

Esquema obligatorio: las vacunas clave para los 5 y los 11 años

El calendario nacional establece la aplicación combinada de dosis al ingreso escolar y en la preadolescencia para garantizar la protección comunitaria. «A los 5 años los chicos deben recibir cuatro vacunas. El refuerzo de la triple bacteriana contra difteria, tétanos y tos convulsa; la segunda dosis de la triple viral contra sarampión, rubéola y paperas; la segunda dosis contra la varicela y el refuerzo contra la poliomielitis. En el año que cumplen los 11 años, correspondiente a los nacidos en 2015, son tres aplicaciones: dosis única de HPV contra el virus del papiloma humano, la triple acelular y la vacuna antimeningocócica, que protege contra cuatro tipos de meningitis en una sola aplicación», detalló Marín.

«Para asegurar el acceso, la atención tanto en el Vacunatorio Central como en los centros de salud se realiza por demanda espontánea, sin turno previo. En nuestra sede de calle Maza 431 atendemos de lunes a viernes en horario corrido de 7:30 a 17:00 horas, y los sábados de 7:00 a 11:30 horas, mientras que los centros de salud atienden en sus horarios habituales», comentó en ese tramo de la comunicación que mantuvo con FM Vos 94.5.

Alertas epidemiológicas, reemergencia de virus y notificación legal

El rechazo o la postergación de las vacunas genera riesgos directos sobre la salud pública, con antecedentes recientes de fallecimientos infantiles por enfermedades prevenibles. «Cuando se visita un colegio no es que los padres se opongan rotundamente a vacunar, sino que muchos prefieren no hacerlo en el ámbito escolar. Se les entrega una notificación y la opción de concurrir al centro de salud más cercano, pero deben ser conscientes de que la baja de coberturas abre la puerta a la reemergencia de enfermedades muy graves. El año pasado se registraron casi 15 niños fallecidos por coqueluche (tos convulsa) en el sur del país, coincidiendo en que eran niños que no habían recibido sus vacunas», alertó la titular del Vacunatorio Central.

«Actualmente existe una alerta epidemiológica por posibles casos de sarampión ligada a personas que viajaron por eventos masivos sin controlar sus esquemas. Ante la presencia de fiebre superior a 38 grados y exantema (manchas en la piel) en los 21 días posteriores al regreso, se debe hacer una notificación inmediata», indicó la profesional.

«Toda persona nacida a partir de 1965 debe acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente antizarampionoso en su libreta para evitar que el virus vuelva a circular de forma grave entre los más pequeños», completó.