La miel de Mendoza es mucho más que un endulzante natural. Sus características cambian según el paisaje donde se produce, las especies vegetales que la originan y las condiciones ambientales de cada región.

Con el objetivo de demostrar científicamente ese potencial y transformarlo en una herramienta para agregar valor a la producción local, la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria (FCAI) de la Universidad Nacional de Cuyo desarrolla un innovador proyecto de investigación que combina análisis de laboratorio y gastronomía.

La iniciativa, denominada «Determinación de componentes bioactivos en miel característica de Mendoza para ser utilizado como alimento funcional con aplicación gastronómica», forma parte del Plan de Desarrollo de la Identidad Gastronómica de Mendoza y busca identificar los compuestos beneficiosos presentes en mieles de distintas microregiones de la provincia.

Los investigadores trabajan con muestras provenientes del Norte, Este, Valle de Uco y Sur mendocino, analizando cómo el origen floral —jarilla, algarrobo, monte nativo, orégano y otras especies— influye en el aroma, el sabor y la composición química de cada miel.

El estudio pone especial atención en la presencia de compuestos bioactivos, sustancias naturales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que convierten a la miel en un alimento funcional, es decir, capaz de aportar beneficios adicionales para la salud más allá de su valor nutricional.

Pero el proyecto no se queda únicamente en el laboratorio. Uno de sus principales objetivos es trasladar ese conocimiento científico a la cocina para generar productos innovadores que revaloricen este alimento regional.

DIFERENTES USOS

En ese marco, el equipo de investigación trabaja junto al Panel de Análisis Sensorial de la FCAI y con docentes y estudiantes de Gastronomía del CCT Angelina de Olaguer Feliú, quienes desarrollan distintas aplicaciones culinarias utilizando las mieles estudiadas.

Entre ellas se encuentran glaseados, vinagretas, jarabes y toppings, preparaciones que permiten incorporar las propiedades funcionales de la miel en propuestas gastronómicas con identidad mendocina.

CADENA DE VALOR

La iniciativa también busca fortalecer la cadena de valor de los productores apícolas de la provincia, ofreciendo herramientas para diferenciar las mieles según su origen y calidad, generando nuevas oportunidades comerciales y potenciando el turismo gastronómico.

Desde la FCAI destacan que este tipo de investigaciones permiten vincular el conocimiento científico con el desarrollo productivo y cultural del territorio, promoviendo alimentos de alto valor agregado que reflejen la riqueza natural de Mendoza.