Los datos correspondientes al operativo nacional Pruebas Aprender 2025 —realizado a fines del ciclo lectivo pasado sobre estudiantes de sexto grado de la educación primaria— mostraron avances considerables para la provincia de Mendoza. Según los registros procesados por la Dirección de Evaluación de la Calidad Educativa, la jurisdicción logró ubicar sus niveles de criticidad por debajo de la media del país tanto en Lengua como en Matemática, consolidando la mayor reducción de vulnerabilidad pedagógica desde que se implementó el dispositivo de evaluación en el año 2013. El desempeño provincial responde al impacto de programas sostenidos en el tiempo, como el censo provincial de fluidez y comprensión lectora y la integración del espacio de matemática dentro del Plan Provincial de Alfabetización. Junto con el descenso en los indicadores críticos, el informe destaca un achicamiento de la brecha de rendimiento entre las escuelas urbanas y las rurales, garantizando mayor equidad en los procesos de aprendizaje. Leandro Videla, docente especializado en electrónica y robótica, y director de Evaluación de la Calidad Educativa de Mendoza, analizó la evolución histórica de los datos, la metodología de medición provincial y el valor de sostener políticas pedagógicas en el tiempo sin perder de vista los procesos locales frente a las comparaciones internacionales.
Un quiebre histórico en los índices de criticidad pedagógica
La continuidad de las herramientas diagnósticas provinciales permitió acelerar la mejora en comprensión lectora y recortar las dificultades estructurales en cálculo primario. «Las evaluaciones Aprender se realizan desde el año 2013 en toda la Argentina, tomando puntualmente Lengua y Matemática en sexto grado de la escuela primaria. Los resultados del operativo realizado en octubre pasado han sido muy satisfactorios. Si miramos el progreso en estos 13 años, 2025 fue el año en que más criticidad hemos bajado en ambas materias«, manifestó sobre los avances conseguidos.
«Si bien esta tendencia se viene dando a nivel país, nosotros en Mendoza notamos un achicamiento de la brecha muy importante. En Lengua notamos una desaceleración muy significativa gracias a los dispositivos propios con los que cuenta la provincia, como el Censo de Fluidez y Comprensión Lectora. Logramos disminuir casi un 8% el nivel de criticidad respecto a la prueba de 2023. En Matemática también se observa un resultado muy alentador, con una baja del 5,2% en la criticidad producto de las políticas de la Dirección General de Escuelas y la incorporación de la materia al Plan Provincial de Alfabetización. Con políticas sostenidas en el tiempo comenzamos a mejorar estos indicadores», indicó sobre los datos que llevan tranquilidad.

Equidad territorial y criterios de evaluación exigentes
El informe provincial destaca la equiparación en los logros de aprendizaje entre los establecimientos de zonas periféricas o rurales y los centros urbanos. «Mendoza se encuentra por encima del promedio nacional. Mientras a nivel país la criticidad en Lengua ronda el 4,9% y en Matemática cerca del 20%, en Mendoza esos niveles críticos están por debajo, situándose en torno al 4% en Lengua y al 19% en Matemática. Si tomamos los desempeños avanzados y satisfactorios, Mendoza se posiciona entre las primeras cinco provincias del país. Para nosotros el nivel ‘básico’, si bien no está mal, no es el objetivo: buscamos llevar a la mayor cantidad posible de estudiantes a los rangos más altos«, aclaró sobre el propósito que se tiene desde la DGE.
«Uno de los datos más valiosos que revelan las Pruebas Aprender 2025 es que las brechas históricas que se veían entre las escuelas urbanas y las rurales se vienen achicando. Hoy un chico que asiste a una escuela en un ámbito rural alejado tiene la misma oportunidad de aprender y de leer cada vez mejor que quien asiste a un establecimiento urbano. Eso demuestra que la información precisa nos permite intervenir donde están las falencias», dijo Leandro Videla con respecto a la importancia de la equidad.
Tiempos de maduración y la mirada sobre los procesos educativos
Frente a estudios comparativos internacionales que señalan rezagos en la educación pública regional, las autoridades provinciales enfatizan la importancia de analizar las trayectorias de mejora a largo plazo. «A veces es complejo compararnos con otros países que tienen otras metodologías y otras formas, trabajos distintos. Creo que lo importante es empezar a bajar distintos indicadores, que más chicos comprendan lo que lean, resuelvan problemas matemáticos, para poder ir teniendo mejores resultados. Buscamos que las políticas que se aplican empiecen a dar su fruto. El tiempo es clave. En educación nada es instantáneo ni se logra de un día para el otro; se requiere un trabajo sostenido involucrando a toda la comunidad educativa: docentes, padres, alumnos y autoridades. Cuando las políticas públicas tienen su tiempo de maduración e implementación, como ha ocurrido en Mendoza y en varias jurisdicciones del país, los buenos resultados empiezan a verse reflejados en los datos«, señaló el director de Evaluación de la Calidad Educativa de la provincia.
«A veces es complejo compararse de forma directa con otros países o con realidades nórdicas, porque esos estudios muestran la foto del resultado final, pero no el proceso, las metodologías o las dificultades que debieron superar para llegar allí. No está mal mirar las referencias internacionales, pero lo determinante es observar cómo estamos nosotros y qué procesos de mejora venimos consolidando. Hay que entender cuáles fueron los procesos para poder llegar a esos resultados. Nosotros tenemos distintos instrumentos para ir mejorando, a la larga se van a ver estos resultados. Ahí sí vamos a poder comparar resultados, pero ahora estamos en un proceso. Mendoza ha tomado a la Lengua y a la Matemática como prioridades transversales para seguir acortando brechas de manera continua. Venimos trabajando en mejorar la educación a nivel país, y puntualmente en la provincia«, concluyó Videla.