Por estas horas la gran familia del fútbol sanrafaelino atraviesa horas dolorosas y muy difíciles, en virtud de dos episodios cuyos protagonistas fueron dos personas ligadas al deporte más popular del planeta.

Benjamín Gajardo

En las últimas horas, se conoció el fallecimiento de Benjamín Gajardo, un chico de apenas 18 años, jugador del club Las Paredes, quien sufrió un grave accidente en la noche del jueves, en la siempre peligrosa esquina de Las Vírgenes y El Chañaral, en el mismo distrito donde Benja disfrutaba su pasión. Allí, la moto que conducía impactó a un Volskwagen Fox, acción que le provocó gravísimas heridas que derivaron en su deceso el viernes en el hospital Schestakow.

Benjamín era un chico muy querido y su pronta y trágica partida causó profunda consternación, no solo en el ámbito del fútbol sino en la comunidad en general. Como suele ocurrir ante tipo de hechos, las redes sociales fueron el termómetro de lo que causó la dolorosa noticia. Allí, a través de sentidos mensajes, cientos y cientos de usuarios se despidieron de Benja y le enviaron mensajes de apoyo a sus familiares, seres queridos y compañeros.

Una vez más, el foco se pone en la inseguridad vial que azota a San Rafael, especialmente en intersecciones donde hay una clara falta de prevención. Lamentablemente, y queda demostrado, hoy no alcanza con letreros de “Pare”, por lo que es indispensable recurrir a medidas más extremas que contribuyan a evitar este tipo de incidentes. En los últimos años, la calle Las Vírgenes – dicho esto por vecinos y quienes habitualmente la transitan – se transformó en una verdadera autopista, con intersecciones donde también vehículos se desplazan a altas velocidades, lo que resulta un cóctel explosivo.

El “Pipi” Benitez, víctima de la inseguridad

Pipi Benítez

La de Benja Guajardo no fue la única noticia que sacudió al fútbol sanrafaelino, ya que el mismo jueves – en la madrugada – se conoció que Víctor “Pipi” Benítez, un ex jugador de vasta trayectoria en el fútbol sanrafaelino, se debatía entre la vida y la muerte en una cama de la unidad de terapia intensiva del hospital Schestakow.

Benitez fue víctima de un grave asalto cuando salía de un local de diversión nocturna situado en San Martín y Olascoaga, en pleno centro de San Rafael. Allí fue abordado por dos hombres quienes, con fines de robo, lo golpearon brutalmente, causándole severas lesiones en la cabeza. Tras ser asistido y derivado al hospital Schestakow, debió ser operado producto de las lesiones craneanas, las que hoy lo mantienen con pronóstico reservado.

El mundo de “la redonda” volvió a unirse, en este caso para implorar y rezar por la evolución de “Pipi” Benitez, hombre que dejó muy buenos recuerdos en las diferentes instituciones a las que representó.