Mario Méndez formó parte de la décima edición de un evento solidario que logró alcanzar los 100 metros de longitud gracias al aporte de pasteleros y vecinos. Las porciones fueron destinadas a merenderos y a familias de la comunidad.
El pastelero sanrafaelino Mario Méndez fue uno de los protagonistas de la décima edición de la denominada «Torta Infantil Más Larga del Mundo», un evento solidario realizado en la ciudad de Neuquén que reunió a profesionales gastronómicos, instituciones y vecinos con un objetivo común: elaborar una torta de 100 metros de longitud para luego compartirla con la comunidad y colaborar con merenderos.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), Méndez contó que actualmente se encuentra radicado en Neuquén y que fue invitado a participar por un colega gastronómico. Según explicó, la iniciativa es organizada desde hace diez años por un grupo de pasteleros encabezado por dos impulsoras del proyecto, que año tras año convocan a decenas de voluntarios para llevar adelante la propuesta.
«Es un evento solidario donde se hace la torta infantil más larga del mundo. Esta fue la décima edición y la meta era llegar a los 100 metros de torta, lo cual pudimos cumplir gracias a la solidaridad de la gente», relató.
El pastelero explicó que el desafío no consiste en elaborar una única torta continua, sino en unir distintas preparaciones sobre un gran mesón de 100 metros. El equipo de trabajo confeccionó en vivo unos 20 metros, mientras que el resto fue aportado por vecinos, instituciones y organizaciones que decidieron sumarse a la iniciativa.
Cuando la jornada llegaba a su fin, todavía faltaban cinco metros para alcanzar el objetivo. Sin embargo, un gesto solidario permitió completar el desafío.
«Habíamos llegado a 95 metros y se nos acababa el tiempo. Un alma caritativa compró bizcochuelos, dulce de leche y todo lo necesario para hacer los cinco metros que faltaban, así que pudimos llegar a los 100 metros», recordó.

Además de colaborar en la elaboración de la torta, Méndez integró el jurado encargado de evaluar las preparaciones presentadas por los participantes. Durante la jornada se distinguieron distintas categorías, entre ellas la torta más alta, la más larga, la más chocolatosa y la más solidaria.
El evento reunió a unos 30 pasteleros y gastronómicos que trabajaron durante varias horas para concretar la iniciativa.
Uno de los aspectos más importantes de la propuesta fue su finalidad solidaria. La torta elaborada en vivo fue compartida con quienes asistieron al evento junto a un chocolate preparado por el Ejército Argentino, mientras que las demás tortas aportadas por los participantes fueron destinadas a merenderos para que los niños puedan disfrutarlas con motivo del próximo Día de las Infancias.
«Cada torta que la gente traía se reparte en los merenderos», explicó Méndez, quien destacó que ese es el verdadero sentido de la actividad.
El pastelero reconoció que participar de la iniciativa fue una experiencia profundamente emotiva.

«Es algo que te llena el corazón ver a la gente que busca su tortita para poder llevarle a los chicos. La emoción de quienes están a cargo de los merenderos es muy motivadora y te lleva a querer seguir haciendo este tipo de cosas», expresó.
Finalmente, Méndez manifestó su agradecimiento por haber podido integrar el evento y aseguró que espera continuar participando en propuestas solidarias que permitan ayudar a quienes más lo necesitan.