José Niemetz, librero, escritor y docente, advirtió que la iniciativa que será tratada esta semana en el Congreso podría afectar a toda la cadena de producción del libro y favorecer la concentración del mercado en grandes plataformas y cadenas comerciales.

La posible derogación de la Ley 25.542, conocida como Ley del Libro, encendió la preocupación entre libreros, escritores y editores de todo el país. El proyecto será tratado este jueves en el Congreso de la Nación y, de prosperar, modificaría el esquema que desde 2001 regula la comercialización de libros en Argentina. Según sostienen quienes rechazan la iniciativa, la medida pondría en riesgo la continuidad de las librerías independientes y reduciría la diversidad editorial.

En ese contexto, el docente, escritor y librero José Niemetz explicó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que la normativa no solo protege a las librerías, sino a toda la industria vinculada al libro. «Es una ley que protege una actividad como es la industria del libro, desde los escritores, los editores, las imprentas, la corrección, la traducción, la importación y, en definitiva, también la comercialización de los libros», afirmó.

Niemetz calificó a la legislación como «una ley maravillosa» y aseguró que ha sido determinante para el desarrollo de una extensa red de librerías independientes en el país. «Ha permitido que en la Argentina exista una cantidad de librerías independientes más grande que en España o en México. Incluso en pueblos pequeños del interior, como General Alvear, existen librerías independientes gracias a esta protección», sostuvo.

Uno de los ejes centrales de la norma es el denominado Precio de Venta al Público (PVP), que establece un valor único para cada libro en todas las librerías del país e impide que sea comercializado por debajo de ese monto.

Según explicó el librero, este mecanismo evita prácticas comerciales que podrían perjudicar a los pequeños comercios. «La protege de la voracidad comercial de las grandes cadenas de libros, de los hipermercados y de las plataformas virtuales como Mercado Libre o Amazon», indicó.

José Niemetz, librero, escritor y docente, advirtió que la iniciativa que será tratada esta semana en el Congreso podría afectar a toda la cadena de producción

Niemetz señaló que, si se elimina esa regulación, las grandes empresas podrían ofrecer libros incluso por debajo de su costo para captar el mercado, algo imposible de igualar para una librería independiente.

«Si un supermercado decide vender un libro a un precio muy inferior porque se financia con otros productos, yo no tengo ninguna posibilidad de competir. Mi única herramienta de trabajo son los libros», ejemplificó.

El escritor también rechazó el argumento de que la derogación beneficiaría a los consumidores con precios más bajos. Según indicó, la experiencia internacional demuestra lo contrario.

Recordó que países como Francia, España e Italia mantienen legislaciones similares para proteger la actividad editorial, mientras que en Estados Unidos e Inglaterra esas normas fueron eliminadas. «Una vez destruida la competencia, los precios no bajaron. Al contrario, subieron incluso por encima de la inflación porque quienes dominaban el mercado terminaron fijando el precio que quisieron», aseguró.

Además del aspecto económico, Niemetz remarcó que la mayor consecuencia sería cultural. En ese sentido, hizo hincapié en el concepto de «bibliodiversidad», entendido como la posibilidad de que convivan en el mercado libros de grandes editoriales junto con publicaciones de autores y sellos independientes.

«Si el único agente comercial son las grandes plataformas, serán ellas las que decidan qué libros se publican y cuáles llegan al público. Un señor como Galperín, o quien maneje una gran plataforma, terminaría definiendo la política cultural de un país», expresó.

En esa línea, advirtió que muchos escritores regionales dejarían de tener espacios para difundir sus obras. Como ejemplo, mencionó la presencia de autores sanrafaelinos en las librerías locales y afirmó que ese tipo de publicaciones serían las primeras en desaparecer si el mercado quedara concentrado en pocas empresas.

Sobre la votación prevista para este jueves en el Congreso, Niemetz se mostró pesimista respecto del resultado y manifestó un fuerte escepticismo sobre el accionar de los legisladores nacionales.

«No tengo ningún tipo de esperanza en relación con la dignidad de nuestros diputados y senadores», expresó. Asimismo, consideró que su participación en la campaña para defender la Ley del Libro responde a la necesidad de visibilizar el tema, aunque reconoció que mantiene escasas expectativas de que la iniciativa sea rechazada.

La discusión parlamentaria genera inquietud entre libreros, editores y escritores de distintos puntos del país, quienes sostienen que la normativa vigente constituye una herramienta para preservar tanto la actividad económica del sector como la diversidad cultural y editorial en Argentina.