Ricardo Darín decidió reorganizar su vida profesional y personal tras la llegada de Dante, su primer nieto. A los 69 años, el reconocido actor argentino optó por aceptar menos proyectos y concentrarse únicamente en aquellos que realmente le interesan. El objetivo es claro: disfrutar de una vida más tranquila, con mayor presencia junto a su familia y lejos del ritmo intenso que marcó gran parte de su carrera.
La familia pasó a ocupar el primer lugar
En esta nueva etapa, Ricardo Darín divide su tiempo entre Buenos Aires, Madrid y Punta del Este. Más que una decisión laboral, se trata de una elección vinculada a sus afectos, especialmente desde el nacimiento de Dante, hijo de Chino Darín.
Para facilitar esa dinámica familiar, el actor organizó una gira por España con la obra “Escenas de la vida conyugal”, una propuesta que le permite mantenerse activo mientras permanece cerca de su hijo y de su nieto. Así, combina sus compromisos profesionales con una rutina mucho más enfocada en la vida familiar.
Por qué pasa cada vez más tiempo en España
Uno de los principales motivos por los que Ricardo Darín permanece con mayor frecuencia en España es la posibilidad de compartir tiempo con su círculo íntimo. La cercanía con Chino Darín y el pequeño Dante modificó sus prioridades y fortaleció su deseo de acompañar el crecimiento de su nieto.
A ese escenario se suma el sólido vínculo que mantiene con Florencia Bas, su pareja desde hace casi 40 años. Ambos sostienen un perfil bajo y priorizan una vida alejada de la exposición, privilegiando los momentos cotidianos por encima de la actividad pública.
Una carrera más selectiva, pero sin pensar en el retiro
Aunque redujo el ritmo de trabajo, Ricardo Darín no tiene previsto retirarse. Continúa participando en proyectos de teatro y televisión, aunque ahora los selecciona con mayor cuidado para preservar el equilibrio entre su carrera y su vida personal.
El actor también mantiene una actitud discreta respecto de su vida cotidiana y administra su tiempo con otra perspectiva. Prefiere elegir proyectos por convicción y no por necesidad, lo que le permite dedicar más horas a Florencia Bas, sus hijos y su nieto. Con una trayectoria consolidada, Darín redefine esta etapa priorizando la calidad de vida, la cercanía con su familia y una agenda profesional mucho más acotada.
Fuente: La 100.