El Gobierno decidió eliminar el capitulo de extranjerización de tierras del proyecto de propiedad privada para salvar el debate en el Senado, previsto para este jueves. La decisión se adoptó en una reunión con bloques aliados luego de que varios gobernadores aliados decidieron mandar a votar en contra de ese capítulo que permitía vender hasta un 25% de las tierras rurales.

La decisión llega menos de 24 horas después de que la senadora Patricia Bullrich reconociera en una conferencia de prensa que las cuentas para el Gobierno seguían ajustadas. 

Qué proponía el Gobierno

Hasta este miércoles, el dictamen final del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada incluía un tope del 25% a la extranjerización de tierras a nivel nacional, diez puntos porcentuales más que con la normativa vigente. Durante la exposición en el Senado, la legisladora de La Libertad Avanza reconoció que «por pedido de la oposición constructiva se puso un límite razonable» a la extranjerización de tierras como el que tiene Brasil.

También se aplicaba en la última versión (la número 16) el criterio del doble conforme para la venta de tierras a extranjeros en zonas de seguridad de fronteras, con la obligatoriedad de que tanto la provincia como un alto funcionario nacional aprueben la operación inmobiliaria.

En ese momento, Bullrich ratificó que se quitaría el tope de 1.000 héctareas transferibles a manos extranjeras en la zona núcleo que está estipulado en la normativa actual, que la ex ministra de Seguridad denominó «Ley Máximo Kirchner» pese a que el líder de La Cámpora no era ni legislador ni funcionario cuando se sancionó a fines del 2011.

«Sacamos el límite de municipalidad, de departamento y de provincia porque es ridículo», agregó Bullrich al referirse al límite del 15% a la extranjuerización de tierras que la ley vigente impone no sólo a nivel nacional, sino también provincial y departamental.

También aclaró que con el nuevo dictamen «los Estados extranjeros no pueden comprar un metro de tierras rurales en la Argentina». 

La senadora reiteró en varias oportunidades que «la soberanía» no se pone en juego en esta discusión, y que resaltó que hay que distinguir ese concepto del de «propiedad». «La propiedad es la posesión de un título, de un contrato de escritura. La soberanía es la capacidad de hacer cumplir una ley y no quien escritura un determinado activo», diferenció.

Según afirmó, «es ridículo pensar que si un extranjero compra dos departamentos o dos fábricas se lleva una parte de la soberanía argentina».

Fuente: Telefe Noticias.

Fotos: Gentileza Infobae