El analista internacional Augusto Grilli Fox sostuvo que la decisión responde a la escalada de declaraciones del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva. Consideró que la relación comercial vigente no sufriría cambios inmediatos, aunque alertó sobre las consecuencias que podría tener el deterioro del vínculo bilateral.

La decisión del gobierno de Brasil de retirar a su embajador en Argentina volvió a tensar la relación entre ambos países y abrió interrogantes sobre las consecuencias políticas y económicas que podría generar la crisis diplomática. En diálogo con FM Vos 94.5 y Diario San Rafael, el analista internacional Augusto Grilli Fox analizó el escenario y explicó que la medida adoptada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva fue el resultado de una escalada de conflictos originada por las reiteradas declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño.

Grilli Fox señaló que el conflicto no surgió de manera repentina, sino que fue creciendo con el paso de las semanas. Recordó que, tras las manifestaciones de Milei durante el lanzamiento de la campaña presidencial de Bolsonaro Jr., Brasil convocó a consultas a su embajador en Argentina para evaluar la situación. Sin embargo, mientras ese proceso aún estaba en marcha, nuevas declaraciones del mandatario argentino durante una entrevista televisiva profundizaron el enfrentamiento.

«Se han dado los pasos naturales», explicó el especialista al describir la secuencia diplomática que culminó con el retiro del embajador brasileño. A su entender, uno de los principales problemas es que el presidente argentino ha puesto el foco en la figura personal de Lula da Silva y no en la representación institucional que ejerce como jefe de Estado.

«Ha querido hacer eje en la figura individual y no institucional, algo que no es posible, sobre todo entendiendo el grado de institucionalidad que representa ocupar el cargo», sostuvo.

Impacto en la relación comercial y el Mercosur

Respecto del impacto económico, Grilli Fox llevó tranquilidad sobre el corto plazo. Explicó que la estructura comercial existente entre ambos países continuará funcionando con normalidad y que el retiro del embajador no implica una ruptura de las relaciones económicas.

«Lo que va a quedar en funciones es el vínculo comercial», indicó.

En ese sentido, consideró poco probable que los acuerdos ya vigentes sufran modificaciones inmediatas, aunque advirtió que la situación puede dificultar futuras negociaciones e iniciativas destinadas a fortalecer el intercambio entre ambos países.

El analista explicó que este escenario aparece en un momento particularmente delicado para el Mercosur, cuando tanto Argentina como Brasil buscan atraer inversiones y presentar al bloque regional como un espacio de estabilidad y oportunidades para los mercados internacionales.

«Puede generar inconvenientes en relación a potenciar acciones comerciales, proyectar al Mercosur y seducir actores comerciales globales», afirmó.

Grilli Fox señaló que el conflicto no surgió de manera repentina, sino que fue creciendo con el paso de las semanas

Cambio de rumbo en la política exterior argentina

Durante la entrevista también cuestionó la orientación que viene adoptando la política exterior argentina. Según explicó, históricamente el país mantuvo una línea de no intervención en los asuntos internos de otras naciones, una tradición que, a su juicio, hoy se encuentra debilitada.

«No comparto esa pérdida de institucionalidad», expresó.

Para Grilli Fox, la Argentina rompió con una escuela histórica de relaciones internacionales caracterizada por evitar pronunciamientos sobre procesos políticos internos de otros Estados. «Se ha roto esa lógica argentina histórica de no intervencionismo sobre situaciones internas de otros países», afirmó.

Consultado sobre los motivos políticos que podrían explicar esta estrategia, señaló que el presidente Milei intenta consolidar el perfil con el que llegó al poder y posicionarse dentro de una corriente internacional de derecha que tiene referentes en distintos países.

Además, consideró que esa estrategia también está influida por el vínculo que mantiene con el presidente estadounidense Donald Trump y con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. «Javier Milei está absolutamente condicionado a la relación con ellos», sostuvo.

En esa línea, recordó que la Argentina modificó algunas posiciones históricas en organismos internacionales, como determinadas votaciones en la Organización de las Naciones Unidas, donde acompañó únicamente a Estados Unidos e Israel.

Para el especialista, esos cambios representan un alejamiento de la política exterior que el país sostuvo durante décadas y reducen la capacidad de desarrollar políticas de Estado de largo plazo.

«No le dan coherencia a la histórica política de Estado en materia de relaciones internacionales», afirmó.

Perspectivas a futuro

Finalmente, Grilli Fox indicó que, por el momento, los negocios ya establecidos entre Argentina y Brasil no deberían verse afectados. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que la situación cambie si el enfrentamiento político continúa una vez finalizado el proceso electoral brasileño.

«Los actuales no. Sí dejo abierta una pestaña en relación a qué pueda pasar si esta actitud sigue post elecciones con un Lula presidente», concluyó.