Una empresa japonesa presentó una cabina automatizada que promete lavar y secar todo el cuerpo en apenas 15 minutos: la denominada lavadora humana. El prototipo de Science Co., con base en Osaka, busca convertir la higiene diaria en una experiencia rápida y personalizada, sostienen sus creadores, sin requerir el frotado tradicional bajo una ducha convencional.

En lugar de ducharse, el usuario ingresa a una cápsula hermética, toma asiento y activa el ciclo. Sensores distribuidos por la cabina coordinan boquillas y emisión de microburbujas mientras controlan parámetros fisiológicos. El equipo se encarga de la aplicación del agente limpiador, el enjuague y la etapa final de secado sin necesidad de intervención manual.

Cómo funciona la lavadora humana

El núcleo tecnológico son microburbujas ultrafinas que penetran los poros mejor que el agua corriente y permiten remover suciedad sin frotar, lo que reduce la irritación en pieles sensibles. Además, una red de sensores biométricos registra constantes como la frecuencia cardíaca y otros indicadores que alimentan el sistema para ajustar parámetros del proceso.

Al concluir la limpieza, la cabina arranca un sistema de secado eficiente que, según la compañía, suprime la necesidad de toallas: en unos 15 minutos la persona sale seca y lista para vestirse. Por ahora se presenta como prototipo: Science Co. aún no confirmó un plan de venta masiva ni fechas comerciales.

Inteligencia artificial y bienestar

La inteligencia artificial procesa esos datos en tiempo real y adapta la experiencia: desde la intensidad de las microburbujas hasta la temperatura y la duración del ciclo. Así, la lavadora humana puede modificar su rutina según el estado emocional o el nivel de estrés del usuario, buscando combinar higiene con un efecto relajante o revitalizante.

La propuesta plantea usos claros en residencias, hospitales o para personas con movilidad reducida: una higiene más rápida y menos agresiva para la piel. También abre interrogantes sobre privacidad y manejo de datos biométricos, ya que la información recogida por los sensores alimenta algoritmos que definen la experiencia individual. Expertos seguirán evaluando riesgos y beneficios.

Science Co. presenta la máquina como un experimento para repensar la rutina diaria, integrando higiene, monitoreo y confort en un solo dispositivo. Aunque promete agilizar el aseo y ofrecer datos de salud, la lavadora humana todavía requiere ensayos y aprobaciones regulatorias antes de llegar al mercado, por lo que habrá que esperar novedades.

Fuente: La 100.