Lo que inicialmente parecía circunscribirse a San Rafael comenzó a adquirir una dimensión mucho mayor. Nuevas denuncias, víctimas de diferentes puntos de Mendoza y cifras que se cuentan en millones de dólares amplían el escándalo por la presunta estafa financiera que tiene entre sus principales apuntados al sanrafaelino Marcos Matías Montoya, cuyo paradero actualmente se desconoce.

Días atrás, Diario San Rafael reveló detalles del caso bajo el título “Los Reyes de la Estafa”, a partir de testimonios y presentaciones judiciales contra Montoya, quien ofrecía importantes rendimientos en dólares a cambio de inversiones. Ahora, la aparición de nuevos damnificados permite advertir que el alcance de la maniobra habría excedido ampliamente los límites de nuestro departamento y se extendió hacia otros puntos de Mendoza.

La investigación se encuentra en manos de la Fiscalía de Delitos Económicos, con intervención de los fiscales Mariana Pedot, Juan Ticheli y Gabriela García Cobos. El objetivo es determinar cómo funcionaba la estructura, quiénes participaban de ella y, fundamentalmente, qué destino tuvo el dinero entregado por los inversores.

De San Rafael a una causa de alcance provincial

Uno de los elementos que permitió dimensionar el verdadero alcance del caso es la aparición de víctimas que no residen en San Rafael.

En ese entramado aparece otro nombre que cobra relevancia: Federico Tamuch, señalado por denunciantes como otro de los responsables de las operaciones y vinculado anteriormente a Generación Zoe, la estructura financiera encabezada a nivel nacional por Leonardo Cositorto.

De esta manera, la conexión entre Montoya en San Rafael y Tamuch en el norte provincial aparece como uno de los aspectos que deberá desentrañar la investigación judicial. Ya no se trata solamente de personas que entregaron sus ahorros en nuestro departamento: existen denunciantes de otros puntos de Mendoza que incluso viajaron hasta San Rafael para concurrir a la sede física de la financiera Condor Hub, que funcionaba en Coronel Suárez 514. La causa, por lo tanto, se provincializó.

Y mientras aparecen nuevos testimonios, también aumenta la preocupación respecto de la cantidad real de damnificados y del volumen final de dinero que podría haber quedado atrapado en el esquema.

El mecanismo: ganar confianza y aumentar las inversiones

Los nuevos testimonios incorporados a la investigación permiten reconstruir con mayor precisión cómo habría funcionado la operatoria.

Según explicó a MDZ la abogada Silvina Stocco, representante de tres damnificados, el contacto con potenciales inversores se habría realizado, entre otros mecanismos, mediante grupos de WhatsApp, desde donde se difundían propuestas y se coordinaban operaciones.

El procedimiento habría tenido una característica fundamental: comenzar con cifras relativamente menores.

Durante esa primera etapa, los inversores recibían los rendimientos prometidos y los pagos se concretaban con regularidad. Eso generaba confianza. Una vez consolidado ese vínculo, aparecían propuestas para invertir sumas significativamente superiores, incluso bajo la promesa de obtener rendimientos diarios. Fue entonces cuando el mecanismo comenzó a derrumbarse.

Los inversores entregaron cifras cada vez más importantes, pero los pagos empezaron a demorarse hasta que finalmente dejaron de concretarse. Las explicaciones sobre lo ocurrido con el dinero se sucedieron, mientras los damnificados intentaban recuperar su capital.

Denuncias por decenas y cientos de miles de dólares

Las cifras que comienzan a conocerse permiten dimensionar la magnitud del caso.

Solamente entre los tres damnificados representados por Stocco aparecen inversiones por cifras significativas: uno de ellos habría entregado junto a su padre alrededor de 130.000 dólares; otra víctima, unos 40.000 dólares; y un tercer denunciante, aproximadamente 50.000 dólares. Pero esos casos representarían apenas una parte del universo de afectados.

Los denunciantes estiman que el perjuicio global podría alcanzar varios millones de dólares, aunque por el momento no existe una cifra judicial definitiva. En las primeras estimaciones conocidas por este diario se hablaba de un monto ubicado entre los 2 y 3 millones de dólares, suma que podría incrementarse.

La propia abogada señaló que existirían más damnificados que todavía evalúan presentarse ante la Justicia. Algunos no lo habrían hecho por temor, mientras otros continuarían intentando recuperar su dinero por otras vías.

Por eso, uno de los interrogantes centrales es hasta dónde puede crecer “Los Reyes de la Estafa” a medida que aparezcan nuevas víctimas.

Autos para intentar saldar las deudas

Otro dato llamativo surge de los mecanismos que se habrían utilizado cuando comenzaron los reclamos.

De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, ante la imposibilidad de devolver determinadas inversiones se habrían ofrecido alternativas de pago mediante transferencias e incluso vehículos.

Una de las denunciantes habría recibido un automóvil como parte de pago. Sin embargo, posteriormente sostuvo que el vehículo se encontraba en malas condiciones y que tanto su estado como su valor estaban lejos de compensar el capital que había entregado.

La aparición de automóviles dentro del circuito también forma parte de los elementos que ahora deberá analizar la Justicia para reconstruir el movimiento del dinero y determinar si existieron bienes utilizados para cancelar parcialmente las obligaciones con los inversores.

Más nombres bajo análisis

La investigación tampoco termina en Montoya y Tamuch.

En las denuncias aparecen mencionados Matías Herrera, identificado por los damnificados como propietario de una agencia de automóviles, y Gonzalo Arenas, quien habría trabajado junto a Montoya en la financiera.

Respecto de este último existe una situación particular: según los denunciantes, Arenas inicialmente se habría presentado como otra víctima, asegurando haber perdido más de 300.000 dólares a manos de personas vinculadas a Buenos Aires. Sin embargo, quienes realizaron las presentaciones judiciales sostienen que posteriormente descubrieron que trabajaba para Montoya y Tamuch. Esas afirmaciones forman parte de las acusaciones que ahora deberán ser corroboradas o descartadas por la investigación.

Una historia que todavía puede crecer

A medida que pasan los días, el caso que comenzó a conocerse públicamente en San Rafael adquiere una dimensión diferente.

La Justicia deberá establecer cuántas personas fueron realmente afectadas, cuánto dinero fue captado, dónde terminó ese capital y qué responsabilidad tuvo cada una de las personas mencionadas en las denuncias.

También será fundamental reconstruir si existía una estructura coordinada entre diferentes puntos de Mendoza para captar inversores, algo que podría explicar por qué comenzaron a aparecer damnificados fuera de San Rafael.

Mientras tanto, Montoya continúa siendo uno de los principales señalados por las víctimas y su paradero se desconoce, mientras crecen las denuncias y aparecen nuevos elementos alrededor de una investigación que recién comienza a mostrar su verdadera magnitud.

Lo que hace algunos días aparecía como una millonaria presunta estafa con epicentro sanrafaelino ya trascendió las fronteras departamentales.

“Los Reyes de la Estafa”, como bautizó Diario San Rafael al caso, sumó un nuevo capítulo. Y todo indica que no será el último.