Lo que comenzó como una discusión sobre el cobro de prestaciones sanitarias a extranjeros no residentes terminó convirtiéndose en un nuevo capítulo de una disputa política que, a esta altura, resulta cada vez más difícil disimular. Rodolfo “Rody” Suarez y Luis Petri protagonizaron un fuerte cruce en X que rápidamente involucró a dirigentes de ambos sectores y dejó una pregunta flotando en el escenario mendocino: ¿el exgobernador habló solamente por él o expresó públicamente lo que realmente piensa el oficialismo que conduce Alfredo Cornejo?
El detonante fue una publicación de Petri. El diputado nacional celebró la decisión del Gobierno Nacional de avanzar con el cobro de prestaciones de salud a extranjeros no residentes en hospitales dependientes de Nación y aprovechó la ocasión para reivindicar una iniciativa que había impulsado años atrás en el Congreso. La publicación no pasó inadvertida en Mendoza y encontró una rápida y filosa respuesta de Suárez, quien salió a marcarle la cancha con una frase contundente: “De innovador, nada”.
El exgobernador recordó que Mendoza ya aplica desde agosto de 2024 un sistema para cobrar determinadas prestaciones sanitarias a extranjeros no residentes mediante el REFORSAL. Lo que inicialmente podía interpretarse como una discusión acerca de quién había llegado primero con la iniciativa rápidamente adquirió otro volumen político, porque detrás de la respuesta de Suárez apareció un mensaje mucho más profundo: el Gobierno mendocino no parece dispuesto a permitir que Petri capitalice como propias determinadas políticas que la administración provincial considera parte de su gestión.
La reacción del petrismo no tardó en llegar. Legisladores y dirigentes cercanos al exministro de Defensa salieron al cruce de Suarez y cuestionaron también al ministro de Salud mendocino, Rodolfo Montero, quien reivindicó el modelo implementado por Mendoza. La discusión fue subiendo de temperatura entre acusaciones, reproches y chicanas hasta transformar una cuestión vinculada originalmente con la administración de la salud pública en una fotografía bastante más nítida de las diferencias existentes dentro del universo político que hasta no hace demasiado tiempo compartía el mismo espacio.
Lombardi habló y la discusión adquirió otra dimensión
Pero hubo otra intervención que terminó de darle volumen político al episodio. Andrés “Peti” Lombardi, presidente de la Cámara de Diputados de Mendoza y titular de la UCR provincial, también salió públicamente a reivindicar el modelo implementado por el Gobierno de Cornejo. Su palabra tiene un peso particular porque se trata de uno de los principales dirigentes del oficialismo provincial y de un hombre estrechamente identificado con la conducción política del gobernador.
“Mendoza vuelve a demostrar que anticiparse da resultados”, afirmó Lombardi, quien recordó que mientras Nación anunció esta semana el cobro de prestaciones de salud a extranjeros no residentes, “en nuestra provincia ya se aplica desde agosto de 2024 con el REFORSAL, creado por ley provincial”. El dirigente radical destacó además que el sistema mendocino va más allá, ya que permite recuperar costos por la atención de pacientes con obra social o medicina prepaga que utilizan el sistema público, destinando esos recursos al fortalecimiento de hospitales y prestaciones.
El cierre elegido por Lombardi fue todavía más significativo desde el punto de vista político: sostuvo que el hecho de que el país avance ahora en esa dirección “confirma que Mendoza sigue siendo pionera en políticas públicas que impactan todos los días en la vida de la gente”. Su intervención no incluyó una confrontación directa con Petri como la protagonizada por Suarez, pero ocurrió en medio de la controversia y reforzó exactamente el argumento que había utilizado el exgobernador: la medida que Nación presenta ahora como un avance ya había sido adoptada por Mendoza.
Y es precisamente la aparición de Lombardi la que vuelve mucho más interesante la segunda lectura de esta historia. Si solamente Suarez hubiese cuestionado a Petri, podría interpretarse como una reacción personal del exgobernador, incluso atravesada por diferencias políticas anteriores entre ambos. Sin embargo, cuando al planteo se suman el ministro de Salud del Gobierno provincial y nada menos que el presidente de la UCR mendocina y titular de la Cámara de Diputados, empieza a resultar bastante más difícil pensar que se trata únicamente de una aventura individual de “Rody”.
¿Habló Suarez o habló el cornejismo?
No existe ningún elemento que permita afirmar que Alfredo Cornejo haya ordenado responderle a Petri y sería incorrecto presentarlo de esa manera. Sin embargo, en política los mensajes no solamente se interpretan por lo que dicen, sino también por quiénes los dicen, cuándo lo hacen y qué posiciones ocupan quienes deciden intervenir.
Suarez no es un dirigente cualquiera: gobernó Mendoza entre 2019 y 2023, actualmente es senador nacional y pertenece al núcleo político que conduce la provincia. Lombardi, por su parte, preside uno de los poderes del Estado provincial y conduce institucionalmente a la UCR mendocina. Montero integra directamente el gabinete de Cornejo. Que diferentes figuras de semejante peso hayan reivindicado prácticamente en simultáneo la política sanitaria provincial permite interpretar, cuanto menos, que existe una posición política bastante más amplia que la opinión particular del exgobernador.
El mensaje que emerge de ese movimiento podría resumirse de manera sencilla: Petri no tendrá vía libre para apropiarse políticamente de banderas que el cornejismo considera propias. Y es allí donde la discusión por el cobro a extranjeros deja de ser el tema central y aparece la verdadera disputa que comienza a atravesar a la política mendocina.
Petri ya no es solamente un dirigente con proyección nacional y fuerte identificación con Javier Milei. Es también uno de los nombres que inevitablemente aparecen cuando comienza a hablarse de la sucesión de Cornejo y no ha ocultado sus intenciones de disputar la Gobernación en 2027. Del otro lado existe un oficialismo provincial que tiene conducción, estructura territorial, dirigentes propios y aspiraciones de conservar el poder más allá del final del actual mandato.
Las diferencias, además, vienen de antes. Petri enfrentó a Cornejo en las PASO de Cambia Mendoza de 2023 y construyó desde entonces un perfil político propio que posteriormente lo acercó al proyecto libertario. Su crecimiento nacional modificó aquel equilibrio interno y lo convirtió en un actor con capacidad para disputar seriamente el liderazgo político de Mendoza.
Una discusión sobre salud con la mirada puesta en 2027
Falta más de un año para las elecciones provinciales, pero la sucesión de Alfredo Cornejo ya empieza a atravesar movimientos, declaraciones y posicionamientos. Petri necesita consolidarse como una alternativa competitiva para gobernar Mendoza y su cercanía política con Milei constituye uno de sus principales activos. El cornejismo, mientras tanto, difícilmente permanezca como espectador frente al crecimiento de un dirigente que pretende disputar el control de la provincia.
Por eso la secuencia de las últimas horas resulta políticamente reveladora. Petri reivindicó la decisión nacional, Suarez respondió que no había ninguna innovación, el petrismo contraatacó y luego figuras centrales del oficialismo mendocino, entre ellas Lombardi, remarcaron públicamente que Mendoza había avanzado mucho antes por ese camino. No alcanza para sostener que existió una estrategia coordinada desde Casa de Gobierno, pero sí permite advertir que la discusión excedió largamente una pelea personal entre dos dirigentes.
Lo sucedido en X puede parecer, en superficie, una controversia por determinar quién impulsó primero el cobro de determinadas prestaciones sanitarias a extranjeros no residentes. Sin embargo, debajo de esa discusión aparece otra mucho más importante: quién conducirá el oficialismo mendocino cuando Cornejo ya no pueda buscar una nueva reelección y quién tendrá la fortaleza suficiente para disputar la Gobernación en 2027. Suarez, Petri y ahora Lombardi hablaron de salud, pero la política mendocina ya empezó a discutir poder.