Ante un escenario que anticipa mayor inestabilidad y precipitaciones por encima de los valores habituales, se intensifican en San Rafael los trabajos de limpieza, desembanque, encauzamiento y defensa de diferentes cauces.

Las tareas forman parte del operativo que lleva adelante la Dirección de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, teniendo en cuenta las proyecciones asociadas al fenómeno de El Niño, pero también la nieve acumulada en la cordillera y el posterior proceso de deshielo.

El objetivo es preparar la infraestructura hídrica frente a una combinación que puede generar mayores aportes de agua: lluvias intensas, nieve, deshielo, aumento de caudales y eventuales crecidas.

En San Rafael, uno de los principales trabajos se concentró en el cauce Las Peñas, donde entre mayo y julio se realizaron importantes tareas de desembanque en inmediaciones de los puentes carretero y ferroviario de la Ruta Provincial 153.

La acumulación de sedimentos había alcanzado niveles que podían comprometer ambas estructuras, por lo que durante aproximadamente 12 semanas máquinas trabajaron debajo de los puentes y en sectores ubicados aguas arriba y aguas abajo para recuperar la capacidad de conducción del cauce.

TRABAJOS EN DIFERENTES PUNTOS DE SAN RAFAEL

Las intervenciones no se limitaron a Las Peñas. También hubo trabajos de limpieza, desembanque y acondicionamiento en los cauces La Hedionda y El Salado, buscando mejorar el escurrimiento ante eventuales aumentos en el volumen de agua.

Otro de los puntos donde se concentraron las tareas fue el río Diamante. Entre enero y marzo se ejecutaron diferentes intervenciones que incluyeron rectificación de meandros, recuperación de sectores erosionados y defensas de márgenes en Acebedo y en los canales Moreno y Pelayes.

Durante julio también se trabajó junto al Departamento General de Irrigación en obras de defensa y encauzamiento sobre el Diamante, necesarias para rehabilitar el ingreso de agua hacia las plantas de tratamiento de AYSAM y la Cooperativa de Cuadro Benegas.

En tanto, en el sector Valle Grande-Santa Clara se restituyó el bordo de defensa del cauce, una intervención destinada a disminuir el riesgo de ingreso de agua durante eventuales crecidas.

LLUVIAS, NIEVE Y DESHIELO

Desde Hidráulica explicaron que la atención no está puesta únicamente en las tormentas. El escenario requiere analizar de manera integral la cantidad de nieve acumulada en alta montaña y lo que pueda ocurrir durante el deshielo, especialmente si coincide con períodos de precipitaciones importantes.

Los trabajos apuntan a que cauces, drenajes y defensas puedan responder de mejor manera ante un eventual incremento de los caudales, reduciendo riesgos de desbordes, erosión y afectaciones sobre zonas pobladas, productivas y diferentes obras de infraestructura.