El Gobierno de Mendoza dio un nuevo paso en busca de financiamiento internacional por hasta 120 millones de dólares para ejecutar tres importantes proyectos de infraestructura eléctrica en la provincia, uno de ellos en San Rafael.

A través del Decreto Nº 1519, publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo provincial aprobó el modelo de Carta Mandato a suscribir con la Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Grupo Banco Mundial, para comenzar a evaluar y estructurar un eventual paquete de financiamiento.

Los recursos estarían destinados a tres proyectos considerados estratégicos para ampliar y fortalecer la capacidad del sistema eléctrico mendocino: Mendoza Norte, Valle de Uco y San Rafael (los tres dentro del Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar – FOPIATZAD).

En el caso del Sur, el proyecto contempla la construcción de la nueva Estación Transformadora Parque Industrial San Rafael, una obra destinada a incrementar la disponibilidad de potencia y generar nueva infraestructura para acompañar el crecimiento urbano, productivo e industrial de la región.

UNA NUEVA ESTACIÓN TRANSFORMADORA PARA SAN RAFAEL

La futura estación contará con infraestructura de 132 kV y estará preparada para vincular diferentes puntos estratégicos del sistema eléctrico.

El proyecto contempla conexiones hacia la actual Estación Transformadora San Rafael, Nihuil IV y General Alvear, además de la instalación de un nuevo transformador de potencia.

La infraestructura adquiere además especial relevancia por su ubicación en el Parque Industrial, para acompañar nuevas inversiones y emprendimientos productivos.

LA CONEXIÓN SAN RAFAEL–GENERAL ALVEAR

El proyecto está directamente vinculado con la nueva línea de alta tensión de 132 kV que conectará San Rafael con General Alvear.

Se trata de un tendido de aproximadamente 79,5 kilómetros, con una inversión estimada en unos 31 millones de dólares, que permitirá generar una nueva vinculación eléctrica entre ambos departamentos.

La iniciativa ya cuenta con autorización del ENRE y punta a aumentar la potencia disponible, reducir la vulnerabilidad del sistema frente a fallas y acompañar el crecimiento productivo e industrial del Sur mendocino. También permitiría contar con una red más robusta frente a contingencias que actualmente pueden derivar en interrupciones de gran magnitud.