El tejido industrial de la provincia de Mendoza atraviesa un periodo de marcada contracción productiva, marcado por una baja demanda en bienes de capital, capacidad instalada ociosa y los efectos de la apertura de importaciones sobre el entramado local. Frente a este contexto, el sector busca reconfigurar su perfil productivo apostando a la minería y la energía como motores estratégicos de tracción económica. Con el objetivo de federalizar el debate y visibilizar el potencial de la región del sur mendocino, San Rafael albergará la «Expo Foro Mendoza Industrial Oasis Sur 2026».
El evento, que se desarrollará el próximo miércoles 9 de septiembre en el Centro de Congresos y Exposiciones Alfredo Bufano, reunirá a referentes de la producción, el ámbito académico y las autoridades gubernamentales. En una entrevista, Fabián Solís, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (ASINMET), brindó detalles sobre la agenda del encuentro, la preocupante realidad del sector metalmecánico con fábricas operando a menos del 40% de su capacidad, la creación del Clúster de Proveedores de Cuyo y la necesidad de integrar desarrollo tecnológico local en la explotación de recursos naturales.
La Expo Foro Mendoza Industrial Oasis Sur 2026 y la integración de sectores clave
La iniciativa busca descentralizar las discusiones productivas de la provincia, fusionando dos de los encuentros más relevantes del sector para articular el ecosistema agroindustrial, minero y energético. «El 9 de septiembre vamos a llevar dos eventos muy importantes que se hacen en la provincia: la quinta edición de la Metalmecánica, más Minería, más Energía, que es un evento muy importante que viene desarrollando ASINMET, y la tercera edición del Foro Agroindustrial que realiza la Federación Económica de Mendoza, que recolecta toda la visión de esos sectores. El objetivo principal viene siendo visibilizar el potencial que tiene el sur de la provincia y hablar también de los dolores que tenemos los industriales«, expresó Fabián Solís al principio del reportaje. «Habrá espacios clave de vinculación e interacción entre todos los sectores. El foro minero pondrá el foco en el potencial estratégico del sur provincial, relevando los proyectos en marcha, la matriz energética y el desarrollo de las perforaciones en Malargüe. La presencia de la ministra de Energía permitirá dar cuenta del trabajo realizado en el área, lo que resulta fundamental para consolidar la información del sector. Entendemos que el futuro de Mendoza se apoya sobre la minería y la energía, dos ejes que hoy traccionan a todo el país y que abren grandes expectativas a mediano plazo para la región«, destacó.
Contracción del sector: capacidad ociosa y caída en bienes de capital
Las estadísticas del sector en Mendoza reflejan un retroceso de la actividad metalúrgica del 4,6%, impulsado por el freno en rubros como la maquinaria agrícola y el equipamiento industrial. «La caída es producto de que hoy en Mendoza los ejes de trabajo de la metalmecánica —como la construcción, la minería, la energía y el sector agroindustrial— no están traccionando. Ahí se ve también la capacidad instalada de nuestras fábricas, que es del 39%, lo que se traduce en que de cada diez máquinas solo cuatro están trabajando. Es muy difícil la situación que está viviendo la metalmecánica no tan solo en la provincia, sino también en el país«, declaró Solís a FM Vos (94.5). «Las mayores caídas se ven visualizadas en los bienes de capital, que representan un retroceso del 9,5%. Los bienes de capital son todo el equipamiento y maquinaria que se fabrica localmente. Hoy, en un contexto de apertura indiscriminada, por supuesto que el que compra está comprando más barato afuera, pero esa no es la idea. La idea es que sigamos desarrollando la industria, sosteniendo la educación y sosteniendo los empleos. Por comprar afuera más barato se van perdiendo capacidades locales«, apuntó.

Del mero servicio al desarrollo tecnológico: la advertencia por los parques fotovoltaicos
En otro tramo de la charla, Solís enfatizó sobre la necesidad de no limitar la participación de la industria nacional a tareas primarias o de instalación, proponiendo un modelo que agregue valor tecnológico e insumos locales a la transición energética y la minería. «Debemos extraer nuestros recursos naturales impulsando la industria nacional, no solo mediante la prestación de servicios, sino proveyendo tecnología propia y fortaleciendo a nuestras universidades. El creciente interés en las carreras de ingeniería debe canalizarse hacia la fabricación del equipamiento necesario para la producción, en lugar de limitarnos a realizar tareas de montaje», expuso el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza. «Un ejemplo claro que se vive en San Rafael y en el oasis norte son los parques fotovoltaicos: la única participación local es el montaje; todo lo demás viene de afuera, hasta el último tornillo. Si pretendemos solo montar y no fabricar absolutamente nada, el hilo va a ser muy cortito: no va a ser de desarrollo sino una situación solamente de servicio, y eso no tracciona la economía como corresponde ni genera los puestos de empleo que faltan«, argumentó. «No estamos hablando de proteccionismo; no estamos de acuerdo con esa palabra. Pero sí estamos de acuerdo en la capacitación y en el ecosistema productivo que se crea alrededor del sector industrial: el ámbito científico-tecnológico, el académico y la sociedad. Hay que ver cómo nos hacemos competitivos en un país que no lo es. En medio de una apertura indiscriminada, competimos con regiones del mundo con las que nadie compite. El primer mundo le pone restricciones a los productos de China y nosotros permitimos el libre ingreso sin pagar impuestos. Frente al campo que se expande de la energía y la minería, debemos decidir si vamos a participar con industria nacional o ser simples espectadores«, manifestó.
Vinculación académica, Clúster Cuyo y reglas de juego de largo plazo
Para afrontar el escenario futuro, ASINMET encabeza la conformación de redes institucionales entre el sector público, las universidades y las pymes, demandando a la vez marcos normativos que otorguen previsibilidad operativa similar a las condiciones de fomento a las inversiones. «Por todo esto hemos creado un clúster de proveedores para la minería y la energía de Cuyo, trabajando en conjunto con la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Tecnológica Nacional, el INTI, el gobierno provincial, los gobiernos municipales y empresas privadas para evaluar cómo nos hacemos competitivos y qué nos hace falta», detalló el entrevistado. «Necesitamos a las universidades dentro de nuestras industrias. No podemos limitarnos a golpear puertas para transmitir inquietudes; la academia debe estar presente en el día a día de las fábricas. Con la Universidad Nacional de Cuyo y la UTN se había perdido esa vinculación y es imprescindible reconstruirla, porque la tecnología avanza a ritmo acelerado y el sector académico debe comprender la nueva realidad metalúrgica. Nos estamos preparando e identificando qué herramientas tecnológicas nos permitirán ser más productivos», resaltó. «Para lograr esto hace falta una clara visión de país. Así como el RIGI les otorgó a los inversores previsibilidad a 30 años, nosotros necesitamos certezas similares. No pedimos un régimen idéntico, sino la garantía de que la industria nacional va a tener espacio para trabajar y que un emprendedor pueda proyectarse a tres décadas como proveedor de la minería. Es una agenda que impulsamos junto al sector productivo, la academia y los gobiernos; a nivel provincial encontramos muy buena recepción y las autoridades comprenden la importancia de este camino», afirmó al cierre de la nota.