Construir una pared de ladrillos puede parecer una tarea sencilla, pero requiere precisión para evitar desniveles, desperdicio de materiales y problemas en la estructura. Mike, albañil y creador de contenido especializado en construcción, compartió una serie de consejos para quienes están comenzando a trabajar con mampostería y detalló algunos de los errores que conviene evitar.

Entre sus recomendaciones, destacó la importancia de preparar de forma correcta el ladrillo antes de colocarlo, mantener una referencia constante para conservar la línea y distribuir la mezcla de manera adecuada. Según explicó, pequeños descuidos durante las primeras hiladas pueden terminar afectando el resultado de toda la pared.

Los 8 errores que hay que evitar al construir una pared de ladrillos

1. No mojar los ladrillos antes de colocarlos

Uno de los principales errores consiste en colocar los ladrillos completamente secos. Mike remarcó que es importante humedecerlos antes de utilizarlos para evitar que absorban rápidamente el agua de la mezcla.

Si el ladrillo está seco, chupa todas las propiedades de la mezcla y queda muy, muy débil”, explicó el albañil. Por eso, recomendó humedecerlos previamente y también prestar atención a las superficies sobre las que se va a trabajar.

2. No utilizar un hilo como referencia

Para conseguir una pared derecha, el especialista aconsejó utilizar un hilo que sirva como guía durante las distintas hiladas. En lugar de controlar la posición de cada ladrillo únicamente con una plomada, propuso colocar el sistema de referencia una vez y luego ir subiendo el hilo a medida que avanza la pared.

De esta manera, el trabajador puede mantener una línea constante y avanzar más rápido sin perder la referencia de la posición que deben ocupar los ladrillos.

3. No controlar el nivel antes de empezar

Otro error es comenzar a levantar la pared sin comprobar que las referencias estén correctamente niveladas. Mike mostró cómo utilizar una regla metálica y una plomada para determinar la posición adecuada antes de ajustar definitivamente los elementos que sostienen el hilo.

Una vez comprobado el nivel, se puede marcar la posición y continuar con las siguientes hiladas. El objetivo es evitar que un pequeño desnivel en la base se multiplique a medida que aumenta la altura de la pared.

4. Colocar demasiada mezcla de una sola vez

El albañil también recomendó no extender mezcla para demasiadas hiladas al mismo tiempo. Según explicó, suele trabajar con material suficiente para aproximadamente tres hiladas, ya que si permanece demasiado tiempo expuesto puede comenzar a secarse.

La mezcla debe conservar las condiciones adecuadas para que el ladrillo pueda asentarse correctamente. Por eso, avanzar por sectores permite trabajar con mayor control y evitar que el material pierda sus propiedades antes de ser utilizado.

5. Dejar caer el ladrillo de golpe

Al colocar cada pieza, Mike aconsejó evitar movimientos bruscos. En su demostración, explicó que el ladrillo debe bajarse de manera progresiva y acomodarse con cuidado sobre la mezcla.

Lo dejamos caer al pasito”, señaló durante el procedimiento. La recomendación apunta a evitar que el ladrillo aplaste completamente la mezcla o termine quedando por debajo de la altura buscada.

6. No respetar la separación entre las hiladas

La distancia entre cada hilada también requiere atención. Mike mostró que utiliza como referencia aproximadamente el grosor de un dedo y, en determinados casos, marca previamente la medida correspondiente a la altura del ladrillo más la junta de mezcla.

Mantener una separación pareja ayuda a conseguir una pared más uniforme. Si una pieza queda demasiado alta o baja, puede corregirse en el momento con pequeños ajustes, pero es importante no alterar constantemente la referencia del hilo.

7. No trabar de forma correcta los ladrillos

Otro punto fundamental es la disposición de los ladrillos entre una hilada y otra. Mike explicó que deben quedar trabados para mejorar la continuidad de la pared y evitar que todas las juntas verticales coincidan.

Para comenzar una nueva hilada, mostró cómo utilizar un corte de ladrillo que permita modificar la posición de las juntas respecto de la fila anterior. La idea es que las piezas queden correctamente distribuidas y vinculadas entre sí.

8. No retirar el excedente de mezcla

Por último, el especialista recomendó retirar rápido la mezcla que sobresale de los laterales de los ladrillos. Esto permite mantener el trabajo más limpio y recuperar parte del material que todavía puede utilizarse.

Mike explicó que, aunque algunos pequeños espacios pueden quedar posteriormente cubiertos con el revoque o enjarre, lo conveniente es procurar que las juntas queden correctamente rellenadas durante la colocación.

Fuente: TN