Estudiantes realizarán este 21 de agosto una charla destinada principalmente a docentes de jardines maternales. La propuesta brindará pautas para reconocer señales de alerta entre los 0 y 3 años y favorecer una eventual consulta profesional, sin que el educador asuma una función de diagnóstico.

La detección temprana de dificultades auditivas durante los primeros años puede resultar fundamental para el posterior desarrollo del lenguaje y la comunicación. Con ese objetivo, estudiantes de la Licenciatura en Fonoaudiología y Clínica del Lenguaje de la Universidad de Congreso ofrecerán una charla dirigida principalmente a docentes de jardines maternales.

La actividad, denominada «Docentes y detección temprana de dificultades auditivas en el aula», se realizará este 21 de agosto a las 19 en la sede de la institución que funciona en el Colegio Marista. Estará a cargo de las estudiantes Florencia Llinás y Nazarena Castillo, bajo la supervisión de la licenciada Mariana Paponet.

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5), Llinás explicó por qué decidieron trabajar específicamente con quienes acompañan cotidianamente a niños pequeños. «Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo del lenguaje y la comunicación. La audición cumple un papel muy importante en este proceso», señaló.

«El oído funciona como una puerta de entrada del sonido y esa información posteriormente es procesada e interpretada por nuestro sistema nervioso. Por esta misma razón, una dificultad auditiva es importante poder detectarla lo más tempranamente posible», agregó.

El rol docente y las pautas de observación

El papel de los educadores es uno de los puntos centrales de la propuesta. Al compartir varias horas con los niños, pueden advertir comportamientos que eventualmente constituyan señales de alerta. El objetivo, sin embargo, no es trasladarles una responsabilidad que corresponde a los profesionales de la salud.

«Lo que nosotras buscamos no es diagnóstico, sino que sepan qué observar y poder así pasar esa información a los superiores y también después a las familias, todo para orientar una posible derivación», explicó Castillo.

Las manifestaciones pueden variar considerablemente según la edad; por ese motivo, durante el encuentro se trabajará sobre los hitos esperados del desarrollo y aquellos comportamientos que merecen mayor atención.

«Puede ser, por ejemplo, que no reaccione a estímulos, que no busque la fuente sonora, que las respuestas a los sonidos sean inconstantes o un retraso en el lenguaje. Todo depende de la edad y del contexto que tenga el niño», detalló Castillo.

La propuesta se concentrará en las edades comprendidas entre los 0 y 3 años. «Vamos a dar pautas y herramientas de qué observar dependiendo del rango etario», sostuvo.

Prácticas profesionales y alcance comunitario

La charla forma parte de las prácticas profesionales supervisadas que realizan las estudiantes. Paponet, responsable de acompañarlas durante la actividad, explicó que uno de los objetivos es que esas instancias académicas también permitan establecer un vínculo con la población.

«Estas charlas están enmarcadas dentro de sus prácticas profesionales de audición. La idea es que desde la universidad las chicas puedan tener un alcance con toda la población y ayudar», expresó.

La actividad se extenderá aproximadamente hasta las 20:30. Las docentes interesadas en participar pueden inscribirse comunicándose al 260 4564903.

Próxima charla y el alcance de la fonoaudiología

Paponet adelantó además que esta iniciativa tendrá continuidad el miércoles 26 con otra charla, esta vez en el Centro Modular, ubicado en General Paz 841. La propuesta estará destinada principalmente a madres y abordará cuestiones relacionadas con la audición desde el nacimiento, entre ellas el screening neonatal.

La licenciada destacó que estas acciones buscan también mostrar la amplitud de una profesión que no se limita exclusivamente a los problemas del habla. «La fonoaudiología es un campo extremadamente amplio», afirmó.

Entre sus grandes áreas se encuentran el lenguaje, la voz y la audición, mientras que en la formación que se desarrolla en San Rafael también se hace especial hincapié en la fonoestomatología, vinculada, entre otros aspectos, con la masticación, la deglución y la motricidad orofacial.

«Podemos trabajar con bebés recién nacidos hasta adultos mayores», explicó Paponet, y remarcó que existen posibilidades de intervención en dificultades del lenguaje y la comunicación, rehabilitación auditiva, alteraciones de la voz y diferentes problemáticas relacionadas con las funciones orofaciales.

«Queríamos salir a la comunidad a explicar y dar a conocer todo lo que hace la fonoaudiología, porque por ahí se cree que es como un poquito y en realidad hay muchísimo trabajo y se puede hacer un montón desde distintas áreas», concluyó.