El espacio funciona en Punta del Diamante y se sostiene con donaciones de particulares y comercios. Los miércoles y viernes prepara comida caliente para vecinos del barrio y este domingo realizará una celebración por el Día del Niño.
El comedor y merendero San José, ubicado en el barrio Punta del Diamante, lleva tres años trabajando con vecinos de la zona y actualmente entrega alimentos a alrededor de 100 personas cada miércoles y otras 100 los viernes. La iniciativa comenzó como un merendero para niños y fue creciendo hasta convertirse en un comedor sostenido principalmente gracias a una red de colaboradores particulares y comercios.
Leonardo Gaete, referente del espacio, explicó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que funciona sobre calle Tulio Angrimán, en el sector oeste de la isla del río Diamante, frente al San Rafael Rugby Club.
Su experiencia solidaria había comenzado antes. “Hace seis años que vengo como colaborador de un merendero que funcionaba en la costa del Toledano y luego, por cuestiones en las que no pudimos continuar, decidí hacerlo aquí en mi barrio. Hace tres años decidí hacerlo acá y cargarlo al hombro yo solo y empezar como responsable”, contó.
Desde entonces, el proyecto fue sumando colaboradores. “Al día de hoy ha crecido el proyecto y ya se han sumado personas y se ha hecho una red de gente que colabora. Hablo de personas particulares, por ahí hay gente que se quiere mantener en el anonimato y no tenemos un apoyo del Gobierno ni de la delegación, sino que son personas”, señaló Gaete.
El comedor abre los miércoles y viernes y en cada jornada recibe aproximadamente a un centenar de personas. “Esto empezó como merendero primero. Empezó como merendero para los chicos, donde jugábamos a la pelota y hacíamos el té con pan”, recordó.
El aumento de la cantidad de vecinos que se acercaban y la llegada de nuevas donaciones modificaron aquella actividad inicial. “Luego del té con pan nos dimos cuenta de que se empezaron a llegar más personas y llegó un momento en que recibimos donaciones de carne y tuve que decir: entre merendero o comedor. Y el comedor llegaba a más personas”, explicó.

Desde entonces, la preparación de los platos depende de los alimentos que reciben. “Con lo que tenemos, con las donaciones, hacemos la comida. Nos mantenemos a base de donaciones. No siempre estamos ahí con lo necesario, con lo justo, pero de alguna manera Dios provee y logramos que cada miércoles y cada viernes, religiosamente, sin parar, le ofrezcamos un alimento”, expresó.
La cocina comienza a funcionar desde temprano y la entrega se realiza entre las 13 y las 14 horas. Los vecinos llevan sus propios recipientes y retiran las porciones para consumirlas en sus hogares.
“Ellos no comen aquí, sino que vienen con su recipiente, con su tupper, con su ollita. A veces viene uno en representación de la familia, de tres, y siempre se lleva la comida caliente”, explicó.
En la cocina también tiene un papel importante Bruno, hermano de Leonardo. “Al principio era yo el cocinero, pero luego mi hermano Bruno decidió apoyar la causa y se vino a vivir conmigo. Él es un excelente cocinero, le mete todos los colores. Él te agarra un ajo y una papa y te hace un asado, no sé cómo lo logra”, contó Gaete.
A las comidas intentan sumarles pan, nuevamente gracias a las donaciones. Entre quienes colaboran, el referente destacó a Carolina Mariani, colaboradora, y Ana, colaboradora, quienes impulsaron una campaña para conseguir verduras y carne cuando comenzó la transformación del merendero en comedor. También mencionó a Cris Elías Muñoz, donador constante. “Se enteró a través de las redes y es un donador constante que se preocupa mucho por lo que falta, por lo que no hay, hasta si tenemos detergente para lavar la olla”, destacó.
Gaete agradeció además las donaciones semanales de Pollería Malano y el acompañamiento de las panaderías Granadina Artesanal, Arte Pan y An Pau. También mencionó a María Cristina, colaboradora, por su colaboración con un vehículo y a Hugo, referente de Cáritas San Antonio, y Graciela, referente de Cáritas San Antonio, quienes se mantienen atentos a las necesidades del espacio y especialmente de los niños.
Además de las dos jornadas semanales del comedor, este fin de semana tendrán una actividad especial. “Este domingo 23 de agosto tenemos la celebración del Día del Niño, que se han sumado tantas personas para que sea posible y darle una buena experiencia a los chicos”, adelantó.
Finalmente, Gaete invitó a quienes quieran conocer personalmente la tarea que desarrollan a acercarse al espacio durante sus jornadas habituales. “Están todos invitados para ver la actividad acá, los miércoles y los viernes”, concluyó.