Recordar una fecha, una conversación o incluso detalles de lo ocurrido en un día específico puede parecer una ventaja. Sin embargo, para algunas personas, la capacidad de recuperar determinados recuerdos de manera excepcionalmente precisa y vívida va mucho más allá de tener “buena memoria”.

“Uno de los fenómenos que la neurociencia estudia bajo el nombre de hipermnesia —también conocido como hipertimesia o memoria autobiográfica altamente superior (HSAM)— describe a personas capaces de recordar acontecimientos de su propia vida con un nivel de detalle extraordinario”.

Fue descripta por primera vez en 2006 por los neurocientíficos Elizabeth Parker, Larry Cahill y James McGaugh en la revista científica Neurocase como una exaltación de la memoria: la persona evoca recuerdos de la vida personal (autobiográficos) con una precisión y un nivel de detalle muy superiores a los habituales.

Los expertos aclaran que no consiste tanto en almacenar más como en recuperar mejor lo ya guardado. Es el fenómeno opuesto a la amnesia y aparece en contextos muy distintos, desde estados emocionales intensos hasta ciertos cuadros clínicos.

La HSAM comenzó a estudiarse científicamente hace unos veinte años
La HSAM comenzó a estudiarse científicamente hace unos veinte años

El caso testigo de Jill Price, la mujer que recuerda cada día de su vida

El Laboratorio de Memoria de la Universidad de California en Irvine, Estados Unidos, reveló que su equipo ya identificó a más de 100 personas con hipermnesia en el mundo. Pero el primer caso documentado científicamente fue el de Jill Price, dado a conocer como “AJ”. Fue estudiado en 2006 por esa casa de altos estudios.

Price recuerda cada día de su vida desde los 14 años”, expresó en su momento James McGaugh, el neurocientífico que estudió su caso. “Si le dan una fecha, sabe qué día de la semana fue, qué tiempo hacía y qué hizo”, precisó.

Jill siempre describió su memoria como una “carga abrumadora”, que le generaba una “pérdida de control”, ya que los recuerdos felices y los traumáticos se repiten constantemente en su mente de forma involuntaria.

Es que en su niñez, Price contó que durante su infancia una mudanza fue un episodio particularmente estresante y que, a partir de entonces, comenzó a experimentar sus recuerdos de una manera diferente. Recordó todo ese día, el anterior y el anterior; notando que sin esfuerzo podía recordarlo todo.

Jill Price, conocida como "la mujer que no puede olvidar", resignificó su historia al publicar su autobiografía
Jill Price, conocida como «la mujer que no puede olvidar», resignificó su historia al publicar su autobiografía

La estadounidense tuvo un fuerte impacto en su bienestar emocional y en su vida cotidiana; manifestó dificultades para desenvolverse de manera independiente y comenzó a desarrollar un comportamiento obsesivo.

Durante años llevó un diario personal en el que registraba sus experiencias y recuerdos. Memorias que años más tarde se convertirían en su autobiografía “La mujer que no puede olvidar”. Allí, confesó que canalizó su padecer a través de la escritura. Para Jill Price, la literatura fue sanadora.

Recordar qué hora exacta marcaban las agujas del reloj

Los afectados pueden recordar con precisión qué hicieron, qué día exacto era y qué hora marcaba el reloj en fechas específicas de sus vidas transcurridas décadas atrás. Tal es el caso de HK, un joven ciego desde los dos meses de vida, que desde su nacimiento hasta sus 20 años aportó información relevante para estudiar las posibles bases neurobiológicas de esta capacidad.

HK tenía la amígdala derecha un 20% más grande que el promedio
HK tenía la amígdala derecha un 20% más grande que el promedio

En resonancias magnéticas, los investigadores de la Vanderbilt University Hospital de Nashville, Estados Unidos, descubrieron que HK tenía la amígdala derecha un 20% más grande que el promedio. Además, la conectividad funcional entre su amígdala y el hipocampo era alta, más de 10 desviaciones estándar por encima de la media de los controles.

Los investigadores plantearon que estas diferencias podrían estar relacionadas con la manera en que se codifican y recuperan los recuerdos autobiográficos, especialmente aquellos vinculados con la relevancia emocional y personal.

La fanática de Harry Potter que vive en una casa llena de magia

En hemisferios opuestos y a 14.369 kilómetros en línea recta, Rebecca Sharrock acumulaba también recuerdos desde la cuna. Esta joven de la ciudad australiana de Brisbane es uno de los casos clínicamente más llamativos debido a la profundidad temporal de sus recuerdos.

La casa de Rebecca Sharrock, llena de referencias a Harry Potter y estructuras Lego
La casa de Rebecca Sharrock, llena de referencias a Harry Potter y estructuras Lego

Sucede que Rebecca asegura recordar acontecimientos desde que tenía apenas unos meses de vida, incluyendo el sabor de la leche de biberón o estar acostada en su cuna mirando juguetes con descripciones con niveles de detalles asombrosos.

Para canalizar la inmensa cantidad de energía de su cerebro, Rebecca asegura haber memorizado la totalidad de los libros de Harry Potter palabra por palabra. En una entrevista que dio a ABC Australia, abrió las puertas de su casa, llena de estructuras hechas con bloques Lego, con paneles misteriosos pintados a mano en las paredes, una colección de 60 varitas de Harry Potter.

En ese momento la periodista la describió como una artista talentosa que espera canalizar sus vivencias como oradora motivacional. Con la ayuda de un equipo psicológico, el apoyo de su familia y la compañía de sus mascotas, progresó mucho en la adquisición de habilidades que la ayudan a desenvolverse en el día a día con cada vez más confianza.

Fuente: Radio Mitre