Pasaba “la maquinita”, se realizaba la limpieza y, apenas unos minutos después, aparecía nuevamente la basura. La situación se repetía una y otra vez hasta que un grupo de vecinos del barrio Los Filtros decidió organizarse, poner manos a la obra y recuperar el lugar.
La iniciativa surgió principalmente de mujeres del barrio, quienes se propusieron mejorar y embellecer un predio lindero a calle Los Filtros, frente al barrio El Sosneado, que algunas personas utilizaban habitualmente para arrojar residuos.

El problema no era la falta de limpieza. Los operativos municipales se realizaban periódicamente, pero poco después de finalizadas las tareas volvían a aparecer residuos.
“Ni bien terminaba el operativo de limpieza del Municipio volvían a tirar basura. Por eso decidimos poner manos a la obra”, relató una de las vecinas que participó de la iniciativa.
DE UN LUGAR CON BASURA A UN ESPACIO CON PLANTAS
La transformación comenzó con tareas sencillas pero cargadas de compromiso. Los vecinos emparejaron el terreno, lo regaron y prepararon la tierra.
Además, reutilizaron cubiertas para convertirlas en maceteros y colocaron diferentes plantas, entre ellas ejemplares de aloe vera, cactus y hasta un árbol. El objetivo es embellecer el sector y, al mismo tiempo, desalentar que vuelva a ser utilizado como un lugar para arrojar residuos.
Los más chicos también se sumaron a la propuesta y confeccionaron carteles con la leyenda “Prohibido arrojar basura”, aportando su mensaje al cuidado del espacio.

“La idea es que cada vecino y vecina cuide este lugar, evitando arrojar basura y ayudando a mantenerlo limpio”, explicaron.
También pidieron colaboración para evitar que personas ajenas al barrio o comercios de sectores cercanos vuelvan a dejar residuos en el predio. La propuesta es dialogar y recordar, siempre con respeto, que se trata de un espacio público que pertenece a toda la comunidad.