En medio de una creciente disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para cambiar oficialmente, dentro del ámbito federal estadounidense, el nombre del lago Ontario por “lago América”. La medida tiene un fuerte carácter simbólico y provocó una rápida reacción en Canadá, donde el primer ministro Mark Carney defendió el nombre histórico del lago y recordó que “Ontario” proviene de una palabra wendat con más de 400 años de antigüedad.
Las críticas también llegaron desde ambos lados de la frontera
El primer ministro de Nueva Escocia, Tim Houston, calificó la decisión de absurda, mientras que la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, afirmó que su estado seguirá llamándolo lago Ontario. Trump, por su parte, justificó la medida en el marco de sus críticas a las relaciones comerciales con Canadá y acusó al país vecino de aprovecharse de Estados Unidos.
Polémica orden de Trump
La orden instruye al secretario del Interior, Doug Burgum, a actualizar el Sistema de Información de Nombres Geográficos de Estados Unidos para incorporar la nueva denominación. Sin embargo, el cambio solo tendrá efectos dentro del gobierno federal estadounidense: Trump no puede obligar a Canadá, otros países u organismos internacionales a utilizar el nombre “lago América”, por lo que es probable que fuera de Estados Unidos continúe predominando la denominación tradicional.
Guerra comercial
El anuncio se produce en un contexto de fuerte tensión económica entre ambos países. Canadá impuso aranceles de represalia sobre productos estadounidenses por unos 20.000 millones de dólares, después de que la administración Trump aplicara aranceles del 50 % a productos canadienses. La disputa por el nombre del lago se suma así a una escalada de enfrentamientos políticos y comerciales que deteriora aún más las relaciones entre Washington y Ottawa.
Con información de NA