A pocas semanas de que avance el proceso para definir el futuro de Los Nihuiles, surgió un dato que pone el foco sobre las condiciones en las que se desarrollará la competencia por uno de los activos energéticos más importantes de Mendoza.
A fines de agosto trascendió que el Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos S.A. (CEMPPSA), vinculado públicamente a Edison Energía y al Grupo Neuss, habría celebrado un contrato para realizar tareas de mantenimiento en el Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles.
El dato adquiere relevancia porque la firma aparece vinculada a un grupo empresario con presencia creciente en el negocio energético y que podría tener interés en el proceso que definirá la explotación de Los Nihuiles durante los próximos 30 años.
La existencia y los alcances de ese eventual contrato todavía deben ser acreditados oficialmente. Sin embargo, el caso abrió un interrogante central: si una empresa que eventualmente podría competir por el complejo realizó trabajos previamente en las centrales, ¿a qué información tuvo acceso y contarán los demás interesados con los mismos datos antes de presentar sus ofertas?
INFORMACIÓN CLAVE ANTES DE LA LICITACIÓN
El punto más sensible pasa por determinar si durante las tareas CEMPPSA puede conocer información técnica y económica que resulte relevante para elaborar una futura oferta.
Entre esos datos aparecen el estado de las centrales Nihuil II y III, fallas existentes, costos de mantenimiento, necesidades futuras de inversión, planos, relevamientos, inventarios y valuaciones de los bienes.
Conocer de antemano el estado real de las instalaciones y las inversiones necesarias para mantenerlas operativas puede convertirse en información estratégica frente a competidores que recién accedan a esos datos durante el proceso licitatorio.
Por eso ahora se busca establecer no solamente si existió el contrato, sino también cuándo se firmó, bajo qué mecanismo se realizó la contratación, cuáles fueron las tareas ejecutadas, quién autorizó el ingreso del personal y qué documentación estuvo disponible.
¿COMPETENCIA DESIGUAL?
Lo que está en juego excede ampliamente un eventual contrato de mantenimiento. Los Nihuiles constituye uno de los principales activos hidroeléctricos de Mendoza y su futuro esquema de explotación se proyecta por tres décadas.
Por eso, antes de conocer quién se quedará con la operación, uno de los puntos determinantes será establecer si todos los interesados llegan a la licitación desde el mismo lugar.
La discusión que comienza a instalarse no pasa solamente por cuánto ofrecerán las empresas, sino por algo previo: si todos competirán con la misma información o si alguno pudo conocer las cartas antes de que empezara la partida.