Laura Riveros, profesora de nivel secundario, fue seleccionada por la Fundación Varkey y, según contó, es la única representante de Mendoza. Lleva 26 años en la docencia y actualmente trabaja con 11 cursos en 3 escuelas secundarias.

Una docente del Sur mendocino fue seleccionada entre 5 educadores destacados de Argentina por la Fundación Varkey. Se trata de Laura Riveros, profesora de nivel secundario con 26 años de trayectoria, quien recibió la nominación de parte de Emanuel Domínguez, profesor de Biología y exalumno suyo.

La noticia tuvo una fuerte repercusión en su entorno educativo y familiar. “Una alegría muy grande, un orgullo muy grande también, muy feliz realmente”, expresó Rivero en diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5). Aseguró que desde que se conoció la distinción recibió numerosas muestras de afecto: “Ahora estos días es impresionante el reconocimiento de todos lados, desde mi familia, mis colegas, directivos, mis alumnos, por sobre todas las cosas”.

Rivero explicó que inicialmente fue informada de que había sido nominada, pero todavía desconocía que había quedado dentro del grupo final. La confirmación llegó días después y sumó otro dato que hizo todavía más especial el reconocimiento.

“Me dijeron que estaba dentro de los cinco y que era la única en la provincia de Mendoza, así que me volví loca de felicidad”, recordó.

La noticia la encontró, justamente, en el lugar que marcó buena parte de su vida: el aula. “Justo me entero cuando estaba dando clases”, contó. Sin embargo, durante los primeros días debió guardar el secreto porque todavía no estaba autorizada a hacerlo público y debía esperar la comunicación de la Fundación Varkey.

Por el momento no conoce cuáles serán las próximas instancias vinculadas con la distinción. Según explicó, desde la organización les adelantaron que septiembre será un mes con diferentes actividades relacionadas con la educación y que los docentes seleccionados tendrán protagonismo durante ese proceso.

Rivero nació en General Alvear, se crió en Villa Atuel y posteriormente se radicó en Jaime Prats. Estudió en el Colegio San Antonio de General Alvear y realizó el Profesorado en Comunicación Social.

Actualmente trabaja en 3 escuelas secundarias y tiene a su cargo 11 cursos. Al hablar de esa intensa rutina, destacó que forma parte de una realidad compartida por numerosos educadores. “Una actividad intensa, es la que hacemos generalmente todos los docentes, siempre, todo el tiempo, permanentemente, realmente gratificante”, sostuvo.

Laura Riveros, profesora de nivel secundario, fue seleccionada por la Fundación Varkey y, según contó, es la única representante de Mendoza

Su recorrido profesional comenzó hace más de un cuarto de siglo. “Hace 26 años que soy profe”, resumió. Sus primeros pasos fueron en Educación Domiciliaria y Hospitalaria, donde permaneció durante aproximadamente 6 años. “Empecé en Escuela Domiciliaria y Hospitalaria, y bueno, los primeros seis años fueron una experiencia maravillosa”, recordó.

Con el paso del tiempo fue construyendo una forma de enseñar en la que las experiencias fuera del aula adquirieron un lugar importante. Rivero considera que las salidas educativas pueden generar aprendizajes y recuerdos que acompañan a los estudiantes durante años.

“Una de las cosas que también me llevaron acá a esto fue el dejar huellas en cuanto a las salidas educativas”, expresó.

Esa mirada está atravesada por su propia historia. Haber crecido lejos de los principales centros urbanos le permitió conocer las dificultades que muchos jóvenes de los distritos tienen para acceder a determinadas experiencias. “Haber sido criada en un distrito, en Villa Atuel, sé lo que significa no estar permanentemente en una ciudad”, señaló.

Por ese motivo, a lo largo de su carrera impulsó viajes junto con otros docentes para que los estudiantes pudieran conocer nuevos lugares y aprender a partir de esas experiencias. Rivero remarcó que hay chicos que incluso tienen pocas oportunidades de trasladarse hacia los principales centros urbanos del Sur provincial.

“También da la posibilidad a muchos chicos que ni siquiera conocen General Alvear, ni San Rafael. Bueno, haremos un viaje y compartiremos saberes que ellos los aprenden inconscientemente realmente”, explicó.

Para la docente, el valor de esas actividades va más allá de los contenidos escolares porque también construyen vivencias que permanecen en la memoria. “Les quedó un recuerdo impresionante en su memoria, ¿no?, para toda su vida”, destacó.

Riveros aclaró además que las salidas educativas son posibles gracias a un trabajo colectivo y al acompañamiento de toda la comunidad escolar. “No solamente hago los viajes sola, lo hago siempre con otros docentes, y bueno, por supuesto, con la confianza plena, tanto de los directivos, como de los padres, los alumnos”, expresó.