El Gobierno nacional actualizó desde el 1 de septiembre los precios mayoristas de la energía eléctrica y modificó las condiciones del esquema de subsidios. En Mendoza, el impacto promedio sobre el conjunto de los usuarios será del 2,7%, aunque las medidas compensatorias dispuestas por Nación harán que determinados hogares paguen menos en sus facturas. El Valor Agregado de Distribución (VAD), que depende de la jurisdicción provincial, no sufrió modificaciones.
Uno de los principales cambios alcanza a los beneficiarios del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). A través de la Resolución 221/2026, la Secretaría de Energía amplió de 150 a 200 kWh mensuales el bloque de consumo base subsidiado para septiembre. A esto se suma una bonificación extraordinaria del 25%, establecida mediante la Resolución 223/2026, frente al 16,59% que había regido durante agosto.
El efecto de estas medidas será una reducción promedio de entre 0,5% y 6% en las facturas de los hogares subsidiados, según el nivel de consumo. En términos económicos, la baja representará aproximadamente entre $2.700 y $14.000 por bimestre. En el caso de los usuarios residenciales que no reciben subsidios, la reducción será menor: oscilará entre 0,35% y 0,8%, con un ahorro estimado de entre $200 y $9.000 por bimestre.
Los nuevos cuadros tarifarios aprobados por el EPRE mediante la Resolución 189/2026 se aplicarán a los consumos registrados desde el 1 de septiembre. En paralelo, continuará vigente el mecanismo de estabilización de facturas para actividades productivas estacionales, como bodegas, elaboradoras de mosto, conserveras, secaderos, pulperas y frigoríficos. El sistema permite distribuir durante el año los costos de los períodos de mayor consumo y alcanza a usuarios T1 Pequeñas Demandas Generales y T2 Grandes Demandas.