Con la llegada de la vejez, las rutinas cambian y, muchas veces, también los vínculos. La vida social puede reducirse y el contacto con otras personas volverse cada vez más limitado. Frente a esta realidad, Fernando Dellepiane y Enric Duran Vallès encontraron en la tecnología una herramienta para combatir la soledad y ayudar a las personas mayores a recuperar una vida social activa. Así nació Vermut, una aplicación destinada a mayores de 55 años para conocer gente, hacer nuevos amigos y organizar distintos planes.
“No queremos que la gente se quede mirando una pantalla, queremos que el teléfono sea el puente para salir de casa, conocer gente y volver a tener una vida social activa”, explicó en diálogo con La100.
Una comunidad para volver a conectar
La idea de Vermut surgió a partir de una experiencia personal de Dellepiane. Tras la jubilación de su padre, comenzó a notar cómo una persona que siempre había sido activa y gozaba de buena salud empezaba a perder vínculos, rutinas e incluso el propósito que organizaba sus días.
“Había un montón de tecnología pensada para la dependencia, para cuando una persona ya necesita que la cuiden, pero muy poca para alguien de 60, 65 o 70 años que está perfecto y quiere seguir haciendo cosas, conocer gente y sentirse parte de algo”, dijo.

El funcionamiento de Vermut es sencillo y permite encontrar propuestas según el lugar donde viven y los intereses de cada usuario. A través de la aplicación pueden descubrir personas, actividades y grupos cercanos, además de sumarse a planes.
La plataforma también permite que los propios usuarios creen actividades y comunidades. Según detalló, aproximadamente uno de cada diez termina convirtiéndose en creador. “Ahí es cuando deja de ser solamente una app y empieza a funcionar como una comunidad de verdad”.
Durante años, Dellepiane y su equipo estudiaron cómo las personas mayores utilizan el celular y qué dificultades encuentran. “El problema muchas veces no es la edad del usuario, sino que las aplicaciones están mal diseñadas para ellos”, contó.
Amistades, rutinas y nuevos propósitos
Desde Vermut aseguran que los cambios en los usuarios van más allá del uso de la aplicación. Según explicó Dellepiane, comienzan a surgir nuevas amistades, rutinas e incluso un nuevo propósito. “El 84% de nuestros usuarios dice que Vermut impacta positivamente en su bienestar”, señaló.
A partir de los resultados registrados, la plataforma realizó un estudio clínico en atención primaria junto con el Parc Taulí para analizar variables como la depresión, la ansiedad, el apoyo social y el estrés. Los participantes presentaron un 35% menos de síntomas depresivos, un 13% menos de soledad y una mejora significativa en su bienestar emocional.
Sin embargo, para Dellepiane, el impacto más importante aparece en las historias cotidianas: “Lo fuerte es ver a una persona que primero entra para buscar un plan y unos meses después está organizando ella misma una actividad para otras 20 personas”.
Según explicó, las mujeres suelen dar el primer paso con mayor facilidad para buscar actividades y expresar el deseo de conocer gente. En la comunidad de Vermut, aproximadamente el 70% de los usuarios son mujeres y el 30%, hombres.

“Cuando llega la jubilación, no pierden solamente el trabajo; muchas veces pierden también la estructura, la rutina y el lugar desde el que construyeron gran parte de su identidad”, señaló.
Sin embargo, remarcó que, cuando los hombres encuentran una propuesta concreta que despierta su interés, como un partido o un hobby, la barrera para participar disminuye. “La necesidad de tener amigos está en ambos, pero cambia la manera en que cada uno llega a reconocerla”, expresó.
Entre las historias que conoció desde la creación de Vermut, hay una que resume especialmente el espíritu del proyecto. Se trata de Ana, una mujer que trabajó en relaciones públicas en un hotel cinco estrellas de Barcelona y que, tras ser prejubilada alrededor de los 60 años, encontró una nueva actividad dentro de la aplicación.
Gracias a su conocimiento de la ciudad y su pasión por caminar, comenzó a organizar recorridos que reunieron a cientos de seguidores e incluso le permitieron generar ingresos. Tras el fallecimiento de su marido, lejos de alejarse de la comunidad, continuó con sus caminatas y creó la actividad “Lo que no te cuentan de quedarse viuda”, para compartir su experiencia y acompañar a otras personas.
Para Dellepiane, su historia demuestra que el objetivo va más allá de organizar actividades: “Se trata de crear una comunidad que esté ahí cuando te jubilas, cuando perdés a tu pareja o cuando tu vida cambia completamente”.
Seguridad y una posible llegada a Argentina
La confianza y la seguridad son aspectos centrales para Vermut, especialmente porque su objetivo es que personas que no se conocen puedan encontrarse en la vida real. Para lograrlo, cuentan con sistemas de moderación automática mediante inteligencia artificial, controles para detectar comportamientos sospechosos y herramientas para reportar o bloquear usuarios.
Además, implementaron un sistema de verificación que tiene en cuenta tanto los datos de cada perfil como el comportamiento de las personas dentro de la comunidad.
“Cuando ves que una persona lleva tiempo en Vermut, que fue a actividades, que otros usuarios la conocen o incluso organiza planes, tenés muchas más señales que simplemente una foto y un nombre”, explicó.
La aplicación comenzó en España y actualmente cuenta con más de 100.000 usuarios. Además, sus creadores están probando el modelo en Estados Unidos. Para decidir en qué países desembarcar, analizan tres factores: la existencia de una población mayor de 55 años significativa, un buen nivel de digitalización y una necesidad concreta de generar nuevas comunidades y vínculos sociales.

Entre los posibles destinos para continuar la expansión aparece Argentina, un país que tiene un significado especial para el fundador. “Yo soy argentino y para mí tendría además un componente emocional enorme llevar Vermut allá”, aseguró.
Si bien aclaró que todavía no existe un lanzamiento confirmado, sostuvo que el país “definitivamente está en nuestro radar”. La posibilidad de contar con el apoyo de una marca, empresa o municipio podría facilitar una llegada más rápida, ayudar a adaptar la propuesta a las particularidades locales y generar un mayor impacto en la comunidad.
En conclusión, para Fernando Dellepiane, Vermut no busca que las personas pasen más tiempo frente al celular, sino que vuelvan a usarlo como una herramienta para salir, encontrarse y construir nuevos vínculos.
Fuente: La 100.