Dos bomberos voluntarios resultaron intoxicados mientras combatían un incendio en una chacra dedicada a la producción de frutillas en Plottier, Neuquén. El hecho ocurrió el viernes por la tarde sobre calle Candolle al 5100.

Los efectivos habían sido convocados para controlar un incendio de pastizales que también alcanzó malezas, restos de plantines y materiales plásticos utilizados como cobertura.

En un primer momento, las personas que se encontraban en el lugar intentaron apagar las llamas con matafuegos, pero el avance del fuego obligó a pedir la intervención de los Bomberos Voluntarios de Plottier.

Durante las tareas de enfriamiento, el fuego consumió parte de los nylons que cubrían una zona del terreno y dejó al descubierto varias garrafas de color verde y amarillo. Una de ellas ya había explotado.

Según relató Carlos Mansilla, jefe del cuartel, los trabajadores de la chacra dijeron desconocer qué contenían los envases. Debido a esa falta de información, los bomberos continuaron trabajando sin el equipamiento específico para materiales peligrosos.

El químico estaba oculto bajo coberturas de nylon

Poco después, dos integrantes del operativo comenzaron a presentar ardor en los ojos, picazón en las vías respiratorias y en distintas partes del cuerpo, además de síntomas de irritación y principios de asfixia.

Los efectivos fotografiaron las etiquetas de los recipientes y enviaron las imágenes a la base operativa para identificar la sustancia.

La respuesta confirmó que se trataba de bromuro de metilo, también conocido como bromometano, un químico utilizado históricamente como plaguicida y cuyo uso se encuentra prohibido por sus riesgos para la salud y el ambiente.

Mansilla precisó que el producto tenía la identificación “ONU 1581” y explicó que se trata de un gas incoloro, no inflamable y de alta peligrosidad.

La presencia de la sustancia generó interrogantes sobre las condiciones en las que estaba almacenada y, principalmente, por qué permanecía oculta debajo de coberturas plásticas en un sector donde podía quedar expuesta al fuego.

Los dos bomberos fueron trasladados de urgencia al Hospital de Plottier, donde recibieron tratamiento y procedimientos de descontaminación. Se les administró suero y corticoides, además de realizarles lavados de ojos y de las zonas del cuerpo expuestas.

Ambos evolucionaron favorablemente y quedaron fuera de peligro. Según el jefe del cuartel, el viento que soplaba durante el incendio ayudó a dispersar el gas y evitó una mayor concentración del producto en el ambiente.

En el lugar también intervinieron autoridades de la Dirección de Medio Ambiente y de Defensa Civil Municipal. Ahora podrían iniciarse actuaciones para determinar responsabilidades y establecer en qué condiciones se encontraba almacenado el químico.