El comercio exterior argentino enfrenta un escenario estratégico clave a partir de la consolidación de la India como un destino de enorme escala y potencial. Durante los primeros siete meses de 2026, las exportaciones nacionales hacia el gigante asiático alcanzaron los 3.685 millones de dólares, ubicándose como el cuarto comprador global de la Argentina y concentrando, tan solo en el mes de julio, el 6,6% de las ventas totales del país. No obstante, el principal desafío comercial radica en superar la fuerte primarización del intercambio, hoy fuertemente concentrado en aceites en bruto. En diálogo con FM Vos (94.5), la licenciada en Comercio Internacional y magíster en Dirección de Finanzas y Control, Yanina Soledad Lojo, analizó el perfil demográfico del mercado indio, las oportunidades para las economías regionales, los envíos estratégicos de gas y el avance del acuerdo de preferencias arancelarias a través del MERCOSUR.

La paradoja de las ventas concentradas: primarización y el reto del mayor valor agregado

A pesar del notable volumen financiero que representa el intercambio bilateral, el mapa exportador actual demuestra una alta dependencia de insumos agropecuarios sin procesar, una estructura que el país busca modificar para incorporar mayor mano de obra local. «En los primeros siete meses de lo que va del año 2026, las exportaciones argentinas hacia la India fueron de unos 3.685 millones de dólares. Solamente en el mes de julio exportamos casi 600 millones de dólares. La India es el cuarto destino de nuestras exportaciones y explicó el 6,6% de las ventas argentinas al mundo en ese mes», destacó Yanina Lojo de entrada.

«El 97% de lo que le vendemos a la India está concentrado principalmente en dos productos: el aceite de soja en bruto y el aceite de girasol en bruto. Si miramos todo lo que va del año, vemos que las manufacturas de origen agropecuario representan el 88% de nuestras ventas. La India es un gran comprador de productos argentinos, pero con poco valor agregado, y el desafío planteado es convertirlo en un mercado que acepte productos con mayor procesamiento», comentó.

Un mercado de 700 millones de consumidores de clase media: sofisticación del consumo y economías regionales

El crecimiento demográfico y económico del país asiático prevé la consolidación de una clase media con mayor capacidad adquisitiva para la próxima década, abriendo una oportunidad inédita para la producción de las economías regionales del interior de la Argentina. «La India es un mercado donde se estima que la clase media, a comienzos de la próxima década, alcance los 700 millones de personas. Cuando hablábamos del acuerdo Unión Europea-MERCOSUR, hablábamos de consolidar un mercado entre ambos bloques de esa misma magnitud; acá tenemos un solo país donde únicamente la clase media representará 700 millones de personas», diferenció Lojo.

«Esto implica que no solo hay más consumidores, sino también un consumidor más sofisticado que, al aumentar sus ingresos, va a demandar algo más que alimentos básicos: exigirá alimentos de mayor calidad, con mayor cantidad de proteínas, productos procesados, bebidas, tecnologías y salud. Para la Argentina es un mercado potencialmente muy importante tanto en cantidad de consumidores como en la posibilidad de colocar productos con procesamiento. Es una expectativa muy alentadora para las economías regionales del interior, que sobreviven de la producción primaria y necesitan diversificarse para generar ingresos de divisas genuinos», enfatizó.

La licenciada en Comercio Internacional y magíster en Dirección de Finanzas y Control, Yanina Soledad Lojo, analizó el perfil demográfico del mercado indio

Insumos industriales, insumos para Vaca Muerta e importación de medicamentos a bajo costo

El flujo de importaciones desde la India también ofrece ventajas estratégicas para la economía argentina, con precios competitivos en el sector farmacéutico e insumos clave para el desarrollo energético. «La India es un gran productor de medicamentos, de todo lo que es el rubro farmacéutico, químico e industria metalpesada, siendo uno de los grandes jugadores a nivel mundial. Poder importar medicamentos a un valor diferencial sensiblemente menor tiene sus beneficios directos para que la población en la Argentina tenga acceso a tratamientos más baratos», sostuvo la experta.

«Nosotros estamos desarrollando Vaca Muerta y la India produce industria metalpesada; por eso hay que evaluar cómo se la puede integrar en esa cadena de valor. Todo dependerá de la evolución del comercio local, de la economía y de las normas internas, observando cómo se han ido flexibilizando los requerimientos técnicos», indicó la reconocida licenciada en Comercio Internacional.

«En relación con el acuerdo del MERCOSUR con la India, se está avanzando en definir las preferencias arancelarias, las listas de sectores sensibles y los plazos de desgravación, que en algunos casos se extienden a 15 años. Hoy la mayor barrera de ingreso no es solo el arancel, sino las normas sanitarias y fitosanitarias. Los acuerdos llevan tiempo, pero el hecho de que las negociaciones avancen es clave para que las empresas empiecen a prepararse, concreten contactos y se adecuen para competir antes de la firma definitiva», cerró con relación a ese tema.

La venta histórica de gas y el avance de las negociaciones en el MERCOSUR

Más allá del sector agroindustrial, la crisis geopolítica en Medio Oriente abrió este año un precedente inédito en la balanza energética, donde la producción de gas licuado argentina evitó el colapso del abastecimiento gastronómico e industrial en varias regiones indias. «Este año tuvimos un precedente importante porque le hicimos una venta de gas significativa a la India. Teniendo en cuenta la crisis en Medio Oriente, se despachó un tipo de gas que acá utilizamos muy poco para abastecer la demanda que ellos necesitaban durante una semana. La India estaba a punto de romper su stock de seguridad, lo que iba a provocar el cierre de locales de alimentos y restaurantes; los barcos despachados desde Argentina evitaron ese parate», subrayó la profesional en Comercio Exterior.

«En relación con el acuerdo del MERCOSUR con la India, se está avanzando en definir las preferencias arancelarias, las listas de sectores sensibles y los plazos de desgravación, que en algunos casos se extienden a 15 años. Hoy la mayor barrera de ingreso no es solo el arancel, sino las normas sanitarias y fitosanitarias. Los acuerdos llevan tiempo, pero el hecho de que las negociaciones avancen es clave para que las empresas empiecen a prepararse, concreten contactos y se adecuen para competir antes de la firma definitiva», completó.