El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz continúa suspendido y todavía no tiene una fecha confirmada para su reanudación. Sin embargo, este martes se produjo un avance clave para definir cómo seguirá el proceso.

La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional sorteó al juez Gustavo Bruzzone, titular de la Vocalía N°2, para que analice de manera unipersonal la recusación presentada por la defensa del músico contra los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29.

Aunque aún no existe una convocatoria oficial, algunas fuentes vinculadas al caso estiman que, si Casación resuelve rápidamente, el debate podría retomarse el lunes o el miércoles de la próxima semana.

La demora tiene un punto especialmente sensible. Fuentes del expediente indicaron que existe un límite de diez días hábiles para mantener interrumpido un juicio. Si ese plazo se supera, podría abrirse una discusión sobre la validez de todo lo actuado.

La defensa sostiene además que hay controversia sobre desde cuándo debe contarse ese período. Una posibilidad es tomar como inicio el 2 de septiembre, cuando Álvarez sufrió una descompensación y la audiencia terminó anticipadamente. Otra es considerar el 7 de septiembre, día en que la recusación contra los jueces provocó la nueva suspensión.

“Si el juicio se para más de diez días, se cae”, sostuvo una fuente cercana a la defensa, aunque reconoció que existe una discusión jurídica sobre el momento exacto en que comienza a correr ese plazo.

El planteo que paralizó el debate

La última audiencia comenzó con un fuerte cruce entre la defensa, la fiscalía y el tribunal por el estado de salud del músico. Sus abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro volvieron a solicitar la suspensión y presentaron un estudio elaborado después de la descompensación sufrida por Álvarez.

Según Baños, el informe advertía sobre “un consumo anárquico de medicamentos que representa un riesgo para su salud psicofísica”, además de mencionar un posible “riesgo de vida” y recomendar que evitara situaciones de sobrecarga cognitiva.

El fiscal Sandro Abraldes se opuso al pedido y afirmó que no había novedades que justificaran volver a analizar si Álvarez estaba en condiciones de afrontar el juicio. “A la defensa no le gusta que este juicio se haga”, sostuvo.

El tribunal rechazó la suspensión. Su presidente, Gustavo Goerner, consideró que la descompensación no modificaba las evaluaciones previas sobre la capacidad del acusado y cuestionó la reiteración de planteos.

“Curiosamente, cuando cambió la defensa, la situación de Álvarez pareció agravarse”, expresó el magistrado.

Cuando estaban por comenzar las declaraciones de los testigos, la defensa solicitó apartar al fiscal y a los tres jueces del tribunal. Ambas recusaciones fueron rechazadas inicialmente, pero el planteo contra los magistrados debió ser remitido a Casación para su revisión.

Por ese motivo, la audiencia quedó suspendida y ninguno de los testigos convocados llegó a declarar.

Uno de los argumentos de la defensa apunta a lo ocurrido durante la descompensación del músico el 2 de septiembre. Baños aseguró que integrantes de la defensa quedaron fuera de la sala mientras los jueces y el fiscal permanecían en el interior, situación que, según su postura, pudo vulnerar “el principio de igualdad de armas”.

Goerner rechazó esa interpretación y sostuvo que el tribunal no había advertido que los abogados hubieran sido impedidos de ingresar.

La defensa analiza ahora presentar como testigos a letrados que aseguran haber presenciado aquel episodio. Mientras tanto, Bruzzone deberá decidir si existen motivos para apartar a los jueces del TOC N°29 o si corresponde rechazar la recusación y permitir que el juicio continúe.