La prolongada parálisis en el Paso Internacional Cristo Redentor durante el mes de agosto ha dejado secuelas profundas en el transporte de cargas y en la economía de la provincia de Mendoza. A pesar de las reaperturas parciales, el flujo fronterizo con Chile aún no logra normalizarse, dejando un tendal de costos operativos sin cubrir y un lucro cesante insostenible para las pequeñas y medianas empresas del sector. En diálogo con FM Vos (94.5), Carlos Messina, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), brindó una radiografía pormenorizada sobre el impacto de las inclemencias climáticas en la cordillera, el incremento constante de los costos provinciales y nacionales por encima de la pauta inflacionaria, la brecha cambiaria en los insumos dolarizados y la fuerte retracción de la actividad que hoy mantiene a cientos de camiones paralizados.

La persistencia de las demoras en la frontera y el impacto imborrable en las empresas

Aunque se habilitaron ventanas de tránsito en los últimos días, la acumulación de camiones varados en ambos lados de la cordillera sigue representando un desafío logístico severo. La acumulación de cargas atrasadas y los frecuentes anuncios de nuevos cortes impiden retomar un ritmo habitual de trabajo, tal como se explicó durante la nota. «Todavía no está normalizado todo el tráfico con Chile. Para hoy había cortes también anunciados, así que no han sido muchos los días de apertura que hubo, y no alcanzó para normalizar la acumulación de cargas que se encuentran atrasadas», expuso.

«Todos estos días que hemos estado sin poder trabajar son días que no vamos a recuperar en cuanto a la facturación. Así que ese lucro cesante que hemos tenido lo vamos a llevar a lo largo del año en los números de las empresas. En realidad, va a ser mucho más de un mes de trabajo. Sin duda esto ha sido muy duro para el transporte y más en un momento como este, donde la actividad no pasa por su mejor momento», alertó Carlos Messina.

«En los costos del transporte esto no ha sido trasladado. Si tuviéramos que llevar estos días sin trabajar sería un precio imposible de afrontar porque nadie estaría dispuesto a pagarlo. Esto es una realidad», señaló.

Carlos Messina, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), brindó una radiografía pormenorizada sobre el impacto de las inclemencias climáticas en la cordillera

La estructura de costos en Mendoza: el peso de los insumos y la brecha regional

Durante el último mes, los costos del sector continuaron en curva ascendente. A nivel nacional, el índice elaborado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) registró una suba del 1,66%, mientras que en la provincia de Mendoza la medición de APROCAM trepó al 2,25% debido a erogaciones locales que no impactan de la misma manera en otras regiones del país. «Durante el último mes, los costos generales del transporte registraron una suba del 1,66% a nivel nacional. En Mendoza, el índice de APROCAM se ubicó por encima, alcanzando un 2,25%. Esta diferencia radica en que la medición provincial contempla variables locales que no se incluyen en el cálculo general de FADEEAC, como es el caso de los costos asociados a las barreras sanitarias», diferenció Carlos Messina.

«Los aumentos vienen muy alineados con la inflación mensual, ya que nuestros índices relevan variables clave como el costo laboral, los combustibles, peajes y costos financieros. En ese sentido, registramos incrementos derivados del acuerdo paritario de los choferes, que contempló un ajuste del 1,50% para este mes, y otros impulsados por la variación del tipo de cambio y el alza de tasas. Al subir el tipo de cambio, se ajustaron los seguros, dado que las unidades están valuadas en dólares, impactando de lleno en la estructura de costos».

Asimismo, detalló cuál es el costo que más se incrementó. «Si analizamos el acumulado anual, el combustible es el insumo que más aumentó, encabezado por el fuerte ajuste de marzo cuando superamos el 10% mensual, y ya acumula un 35% de suba en lo que va del año. El segundo rubro de mayor peso en la estructura de incrementos ha sido el salario del personal», aclaró el presidente de APROCAM.

La caída de la actividad económica y el freno de las pymes transportistas

El transporte de cargas opera como un termómetro directo del nivel de actividad productiva del país. La recesión económica ha derivado en una disminución sostenida del volumen de mercaderías trasladadas, colocando a las pequeñas y medianas empresas en una encrucijada donde trabajar a pérdida ya no es una opción viable. Sobre esta situación también se encargó de hablar Carlos Messina durante la entrevista. «La actividad económica general no atraviesa un buen momento y el transporte es un reflejo fiel de esa realidad: al caer la producción, por carácter transitivo disminuye el volumen de cargas que trasladamos. Estimamos una contracción del 20% en el sector, lo que se traduce en un gran número de camiones paralizados. Además, en muchas rutas y economías regionales, las tarifas vigentes ya no alcanzan a cubrir los costos mínimos para poner una unidad en la calle», finalizó.