Por Omar Abraham
Con dos dedos de frente, los sureños ya nos damos cuenta de lo que significamos para el gobierno del norte provincial. Todo es para allá. Todo se resuelve allá. Todo queda allá. Y nosotros???. Bien, gracias.
Dicen que de muestra basta un botón. Pero tenemos tantos botones para mostrar…

RESARCIMIENTO POR LA PROMOCIÓN INDUSTRIAL
Comienzo con el principal bochorno, (por no llamarlo robo), de lo que significó el juicio iniciado por San Rafael, y que tuvo que ver con los perjuicios que le causó al departamento el Régimen de Promoción Industrial.
En 2006, bajo la gobernación de Julio Cobos y la presidencia de Néstor Kirchner, se firmó un acuerdo extrajudicial donde la Nación reconoció la deuda.
Este pacto se tradujo en una reparación histórica destinada originalmente a la obra hidroeléctrica Portezuelo del Viento.
Maniobras en la Justicia determinaron que esos fondos (1.023 millones de dólares), del resarcimiento económico, fueran destinados a infraestructuras provinciales (cómo ????)
Cualquier Juez bien habido, y de manera tranquila, hubiera dado vuelta ese fallo y esa plata hubiera sido para los verdaderos perjudicados. Lógica pura.

PASO LAS LEÑAS:
Nunca, (y lo afirmo), nunca, será ni siquiera considerado por el Norte. Desarmaría todo lo que tienen controlado en el Paso Cristo Redentor, con el rédito de lo que eso significa.

PASO PEHUENCHE:
Siempre fue puro esfuerzo sureño. Pero hay que arreglar lo que se rompió. Ni lo están contemplando.

LUCHA ANTIGRANIZO:
Fue abandonada. Total, beneficiaba al sur.

PRODUCCION AGRICOLA:
Tampoco les interesa. Se han enfocado únicamente en la minería y en el petróleo, que es mucho más rentable.

PRODUCCION VITIVINICOLA:
Idem.

TURISMO:
Me querés decir que argentino va a querer venir a visitar esta tierra, cuando sepa que no están más los aviones que impedían que el granizo destruyera sus autos??.
Y podría seguir con los botones, (Nihuiles, Ruta 143, etc., etc.), pero aquí me detengo un ratito. Y lo hago para reflexionar y analizar si los culpables no somos nosotros mismos.
Tal vez estemos fallando en algo. Y encuentro un dato bueno y otro malo en la última reunión convocada por el municipio, y de la que participaron entidades que nada tienen que ver con el gobierno de turno.
Asistieron muchas, es cierto, salvo una, tal vez la principal, y que brilló por su ausencia: la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael.
Porqué????. No les interesa más lo que sucede en el departamento???. No surgió ahí la lucha por los 1.023 millones de dólares ganados por los perjuicios de la Promoción Industrial, que después se llevó el gobierno provincial??? No son los que todos los años hacen serios reclamos de integración al gobernador en el Almuerzo de las Fuerzas Vivas??? Que está pasando ahora???? .
Algo huele mal en Dinamarca, decía una vieja frase en Hamlet, el drama trágico del dramaturgo inglés William Shakespeare, escrita en 1.601.
Pero los invito a reflexionar más profundamente. No será que el Gobierno Provincial quiere librarse definitivamente de nosotros????. Para ellos somos un estorbo. Tal vez quieren que nos enojemos y pidamos la separación definitiva, de lo que tanto se ha hablado antiguamente.

Y SI NOS SEPARAMOS????

Alguien va a decir, “es un largo proceso”. PUES COMENCEMOS!!!!.
Otro va a decir: “Molero, el intendente de Alvear, es del color político del gobierno provincial. Seguro no va a querer”. PUES, MOSTREMOSLE A LOS HABITANTES DE ALVEAR LO QUE SERIÁMOS COMO PROVINCIA SUREÑA!!!
Otro va a decir: “Y Malargüe??”. Pues Malargüe soporta una pobreza infinita a pesar de los recursos petroleros y mineros que tienen, porque todo se lo lleva el norte y no les dejan prácticamente nada. MIRÁ SI NO VAN A QUERER.

EN SERIO. Y SI NOS SEPARAMOS??????

Por lo menos, comencemos a analizar los pro y los contra. Pero pongámonos a trabajar en eso seriamente. Porque hoy, de lo único de lo que estamos seguros, es que no podemos seguir de la manera en la que vamos. Dentro de muy poco tiempo, esta será una tierra arrasada, abandonada, empobrecida, y seremos muy pocos los que queramos seguir habitándola.