El celular suele acompañarnos a todas partes y, con el paso del tiempo, la rejilla del parlante puede acumular polvo, pelusas e incluso humedad. Esa suciedad puede hacer que el sonido pierda volumen, se escuche distorsionado o directamente deje de funcionar correctamente. Antes de recurrir al servicio técnico, existen algunos métodos caseros para limpiarlo sin dañar el equipo.
Cómo limpiar correctamente el parlante del celular
El primer paso consiste en localizar la rejilla y pasar cuidadosamente un hisopo seco o un paño de microfibra, realizando movimientos circulares y sin ejercer demasiada presión. Si el diseño lo permite, la punta puede ingresar apenas en el orificio, pero nunca debe forzarse. Un cepillo de cerdas blandas también puede ayudar a desprender la suciedad acumulada.
Para una limpieza más profunda, se puede humedecer mínimamente la punta de un hisopo con alcohol isopropílico y pasarlo con suavidad por la rejilla. Después, conviene utilizar nuevamente el cepillo y retirar los residuos con un paño seco. La clave es no utilizar una cantidad que pueda ingresar al interior del dispositivo.
Otra posibilidad es recurrir a un soplador de pera o aire a baja presión. En ese caso, deben aplicarse ráfagas cortas y controladas desde diferentes ángulos, evitando una presión excesiva que pueda afectar los componentes internos.
Los errores que hay que evitar para no dañar el celular
También existen aplicaciones que reproducen determinadas frecuencias y aprovechan la vibración del parlante para intentar desalojar pequeñas partículas o gotas de agua. Si el dispositivo estuvo en contacto con líquidos, se puede utilizar algodón absorbente y dejarlo secar antes de volver a utilizarlo normalmente.
En todos los casos, resulta fundamental evitar objetos metálicos, elementos puntiagudos o latas de aire comprimido demasiado potentes. Forzar la rejilla puede romper su protección o empujar la suciedad todavía más hacia el interior.
La limpieza tampoco debe realizarse utilizando grandes cantidades de líquidos. Incluso cuando se emplea alcohol isopropílico, la aplicación tiene que ser mínima y controlada para reducir el riesgo de que alcance componentes sensibles.
Si después de estos cuidados el parlante continúa escuchándose bajo, apagado o distorsionado, el inconveniente podría requerir una revisión profesional. En ese escenario, conviene recurrir al servicio técnico en lugar de desarmar el celular o utilizar herramientas improvisadas que puedan agravar el problema.
Fuente: Radio Mitre.