A seis días de la desaparición de Maximiliano Oscar Martínez, un agente de la Policía Federal Argentina de 30 años, la investigación sigue sin arrojar resultados concretos. El joven fue visto por última vez el 8 de septiembre, cuando cruzó desde La Quiaca hacia la ciudad boliviana de Villazón en bicicleta con la intención de realizar algunas compras y regresar a su hogar ese mismo día.

Desde entonces no volvió a comunicarse con su familia ni con sus allegados. Su teléfono permanece apagado y los intensos operativos de búsqueda desplegados en ambos lados de la frontera no lograron establecer su paradero.

El fiscal Alberto Omar Mendívil, a cargo de la causa, confirmó que una de las hipótesis principales es que Martínez permanezca en Bolivia. “Barajamos la hipótesis de que él cruzó a Bolivia. No se encontraría en el país, estaría en Bolivia”, sostuvo durante una entrevista televisiva.

La denuncia por desaparición fue presentada el 10 de septiembre y, desde ese momento, intervienen en el caso la Policía de Jujuy, la Policía Federal, Gendarmería Nacional y fuerzas bolivianas. La investigación también cuenta con la colaboración de la Fiscalía de Villazón.

Uno de los elementos que más preocupa a los investigadores es la ausencia total de contacto con su entorno. Según explicó el fiscal, Martínez mantenía una relación cotidiana y permanente con su familia, especialmente con su madre, por lo que el silencio prolongado resulta llamativo para quienes siguen el caso.

Operativos y alerta internacional

Las tareas de búsqueda se intensificaron durante los últimos días con allanamientos en distintos puntos de Villazón, recorridas por hospitales, clínicas y alojamientos, además del análisis de cámaras de seguridad para reconstruir el recorrido realizado por el agente después de cruzar la frontera.

El sábado se desplegó un operativo conjunto con unos 250 efectivos argentinos y bolivianos en la zona del Puente Internacional Horacio Guzmán y sectores cercanos. También se realizaron inspecciones en 15 domicilios y espacios públicos del lado boliviano, aunque sin resultados positivos.

Ante la falta de novedades, las autoridades activaron una alerta amarilla de Interpol para ampliar el alcance de la búsqueda. Mientras tanto, la familia recibe asistencia psicológica y continúa reclamando información sobre el caso.

Martínez mide 1,67 metros, tiene tez trigueña y cabello corto negro. La última vez que fue visto vestía pantalón deportivo negro y zapatillas grises. Las autoridades solicitaron que cualquier dato sobre su paradero sea informado de inmediato a las fuerzas de seguridad.