La historia comenzó cuando la pareja canadiense integrada por Virginie Lévesque y Eric Thériault decidió comprar una isla privada de casi dos acres en Bocas del Toro, Panamá, en julio de 2021. Enamorados por completo de las aguas turquesas y la absoluta soledad del paraje tras una búsqueda iniciada en 2020, se propusieron transformar el terreno virgen en su hogar definitivo.

Cómo hicieron para construir una vivienda autosuficiente con energía solar

El camino, sin embargo, estuvo plagado de obstáculos: prepararon un contenedor con madera tratada y herramientas en Canadá, pero la pandemia y una huelga nacional en Panamá retrasaron su llegada durante 45 días. Arribaron al país en octubre de 2023 y debieron pasar casi un año entero viviendo en el continente mientras resolvían la compleja logística y los permisos para trasladar materiales por mar.

Las obras finalmente arrancaron en enero de 2025, enfrentando los constantes desafíos del acceso marítimo, el clima adverso y las mareas. La vivienda fue construida sobre pilotes, acarreando hormigón y estructuras de forma manual con la ayuda esporádica de apenas uno o dos asistentes.

Qué tecnología tenía la casa autosuficiente

Para abril de 2025 se mudaron al lugar con equipo de camping, convirtiendo la propiedad en un auténtico obrador:

Aunque el proyecto original contemplaba recibir de manera frecuente a sus hijos, los cambios de prioridades —sumados a cuestiones laborales y de salud— llevaron a la pareja a tomar la decisión de poner la isla en venta.

Lejos de buscar al mejor postor al estilo tradicional, la inmobiliaria encargada exige que los interesados presenten una carta de intenciones con su proyecto y un estudio ambiental. Tras cuatro años de enorme esfuerzo manual, Virginie y Eric cierran un ciclo que demostró que construir un refugio en medio del mar es posible, ladrillo a ladrillo y panel solar a panel solar.

Fuente: Radio Mitre.