Ailu Celeste eligió dejar Capital Federal y mudarse a Traslasierra, donde hizo una casa sustentable con su novio, el hijo de Julián Waich, Jerónimo; con él construyó una vida junto a la naturaleza.
La pareja reside en la zona de Los Hornillos junto a sus gatos, Olivo y Biducho. Jerónimo, quien se instaló en Córdoba a los 19 años, trabaja en jardinería, huerta, poda y paisajismo. Mientras que Ailu se dedica a la pintura y también integra un equipo que realiza trabajos de construcción, arreglos y revoques.
Del cansancio de la ciudad a una nueva vida
Antes de instalarse en Córdoba, Ailu llevaba una vida muy distinta que ya no la convencía. Por lo que organizó un viaje a Traslasierra con una amiga. El lugar la enamoró y, al tiempo, decidió mudarse.
Ahí conoció a Jerónimo, que ya llevaba varios años instalado en la provincia. La joven explicó qué encontró en el entorno: “Acá podía salir a caminar, me sentía como en mi propia casa”.

Juntos encontraron un terreno donde pudieron hacer su hogar. La construcción demandó un largo trabajo de ambos que ya comenzó hace tres años y medio.
Una casa pensada para aprovechar los recursos
La vivienda tiene 56 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, con pisos de madera y una orientación hacia el norte que permite aprovechar la luz solar durante buena parte del día, incluso durante el invierno. Con un diseño bioclimático para favorecer el ahorro energético.
La construcción se realizó mediante la técnica de quincha y entre sus características aparecen un baño seco y sectores con estucado de microcemento. El objetivo fue combinar una vivienda funcional con un modo de vida ligado a la sustentabilidad.
Julián Weich también acompañó el camino de su hijo. Aunque al principio le costó aceptar su decisión de alejarse de la ciudad, con el tiempo respaldó su elección y suele visitarlo en Córdoba.
Fuente: La 100.