Un proceso de reconversión tecnológica en la sanidad pública de la provincia de Mendoza avanza a través del Programa de Transformación Digital del Sistema Sanitario, financiado mediante un crédito internacional de 85 millones de dólares otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La iniciativa, aprobada legislativamente el año pasado, se sostiene sobre dos pilares fundamentales: la implementación integral de la Historia de Salud Integrada (HSI) para eliminar los archivos en papel y un ambicioso plan de descentralización prestacional a través de la telemedicina y la incorporación de equipamiento biomédico de última generación en centros de salud y hospitales regionales.
En diálogo con FM Vos (94.5), Gabriel Vilche, subdirector regional en la zona Sur del Ministerio de Salud, detalló los ejes de la inversión, la distribución de equipos en los distritos sanrafaelinos para descomprimir el Hospital Teodoro Schestakow y el impacto estratégico que tendrá la conectividad y el diagnóstico remoto en el interior profundo.
Ejes de la transformación digital: historia clínica integrada y telemedicina
Al principio del reportaje, Vilche explicó los lineamientos estructurales del programa provincial, destacando las ventajas operativas y de seguridad que aporta la digitalización de los registros sanitarios y la conectividad en la red sanitaria. «La transformación digital es un programa impulsado por el Poder Ejecutivo provincial que tuvo su paso por la Legislatura el año pasado, cuando se aprobó un endeudamiento de la provincia del cual gran parte, unos 85 millones de dólares, fue destinado a este proceso. Este programa contiene dos pilares fundamentales: por un lado, todo lo inherente a la implementación inmediata de la Historia Clínica Digital o Historia de Salud Integrada (HSI), que posee múltiples ventajas, permitiendo acceder a la historia clínica de los pacientes de la provincia en tiempo real y desde cualquier lugar del mundo», indicó.
«Esta digitalización nos permite eliminar a futuro las viejas historias clínicas en papel, cuyos archivos ocupaban espacios físicos que hoy se destinan a otros usos dentro de los establecimientos sanitarios y que, además, constituían potenciales focos de incendio dentro de los hospitales», comentó.
«Por otro lado, el segundo gran pilar es el desarrollo de la telemedicina, un recurso muy comentado que a futuro permitirá acortar las distancias geográficas. Todos sufrimos la falta de oportunidades en los distritos o ciudades más pequeñas, donde históricamente los pacientes debían viajar a los grandes hospitales del Gran Mendoza. Con la telemedicina y un sistema bien lubricado y funcionando, podremos realizar estudios complejos sin trasladar a los pacientes, trasladando en cambio la tecnología directamente al interior profundo de la provincia», destacó.

Inversión en equipamiento biomédico, infraestructura y hospitales de cabecera
Consultado sobre la distribución presupuestaria y el impacto en el departamento, el funcionario regional detalló el arribo de equipos de diagnóstico por imágenes y la jerarquización de los centros periféricos para contener la demanda inicial. «Aunque no tengo con precisión matemática el porcentaje exacto de asignación, una porción importante del presupuesto va destinada a la compra de equipamiento biomédico y otra a la parte informática. Debemos tener en cuenta que es indispensable contar con conectividad en cada distrito. Solo en San Rafael disponemos de 28 centros de salud, y no todos poseen la infraestructura o el instrumental acorde para insertarse de inmediato en este programa», reconoció.
«Ya se está comprando equipamiento digital directo de diagnóstico por imágenes, incluyendo equipos de rayos X fijos y portátiles, mamógrafos y ecógrafos. Por ejemplo, ya existen equipos digitales directos operativos en Salto de las Rosas y en Villa Atuel, se están instalando unidades portátiles en Jaime Prats y evaluamos incorporar otra en Monte Comán», anticipó.
«El criterio fundamental de la red de centros de salud es funcionar como un primer anillo de contención sanitaria, cuyo propósito principal es evitar la saturación y el colapso del Hospital Regional Teodoro Schestakow. Gran parte de este equipamiento ya ha comenzado a llegar y se está adjudicando de manera progresiva», aseguró.
Plazos de ejecución, financiamiento del BID y diagnóstico remoto
Finalmente, el subdirector regional se refirió a los plazos operativos del plan, las características del crédito internacional y la solución futura al déficit de profesionales mediante la conectividad en red. «La ejecución de este presupuesto se está realizando en este momento, acelerando los tiempos al máximo para que la comunidad pueda disponer de los recursos de forma inmediata. De hecho, muchos centros ya lo están implementando; entendemos que en el transcurso de este año y a principios del próximo todo estará completamente afinado, lubricado y funcionando de manera correcta», aseveró.
«Este financiamiento proviene de una línea de crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Se trata de recursos con tasas de interés bajas que nos permiten insertarnos rápidamente en los estándares de la tecnología sanitaria avanzada a nivel mundial. Nuestro sistema público de salud es motivo de orgullo provincial y, con estas incorporaciones, en determinadas prestaciones estamos alcanzando el nivel del sector privado e incluso superándolo», remarcó.
«Un aspecto clave para resolver el déficit histórico de especialistas en ciertas áreas es la telemedicina aplicada a los informes y diagnósticos de imágenes. A futuro, la tecnología permitirá enviar señales codificadas y encriptadas de manera segura y en tiempo real, de modo que los diagnósticos de los pacientes del sur provincial puedan ser elaborados de forma remota por profesionales ubicados en cualquier punto de la provincia o del país, cubriendo todas las franjas horarias y garantizando equidad en el acceso a la salud», resaltó al cierre de la entrevista.