Por Omar Abraham | ¿Qué está pasando con la industria y los negocios sanrafaelinos??? Esa fue la pregunta inicial, basada en ver una gran cantidad de negocios que, de pronto, cerraban sus puertas sorpresivamente. Por eso pregunté: ¿qué está pasando en nuestro querido pueblo??? Cuál es la realidad que no nos están contando???.
Tomé mis bártulos periodísticos y salí a la calle a visitar los organismos que teóricamente deberían estar ocupándose del tema.
Primera sorpresa: en el organismo más importante, al que recurrí muy seguro que iba a encontrar una respuesta, me dijeron “disculpame, no hemos hecho ningún relevamiento. Te debemos la respuesta”.
Segunda sorpresa: ya un poco asustado por lo anterior, recurrí a otra entidad, aglutinante y referente. LA RESPUESTA FUE SIMILAR: “No tenemos ningún relevamiento. Pero ojo, que estamos SEGUROS que muchos comercios están cerrando”.
Tercera sorpresa: fui a un tercer organismo, mucho más importante, y la respuesta fue prácticamente la misma: “Sabés que no hemos hecho ningún estudio.?. Pero nos parece muy buena la idea. Así que nos vamos a poner a trabajar en el tema”.
No perdí las esperanzas y me fui a la CGT. Me atendió uno de los directivos.
Aquí hago un parate. Si usted es impresionable, no siga leyendo el informe. Porque lo que le voy a contar, no lo va a poder creer.
Comienzo. La primera pregunta que le hice fue la siguiente: “¿Puedo mencionarte?. “Si”, me dijo. Es Ricardo Bertero, dirigente de la CGT San Rafael y Secretario General del Sindicato de Empleados de Industrias de la Alimentación. “Contame qué está pasando, cuál es la situación real de la industria en San Rafael?. Han cerrado empresas?. Han despedido personal?, le pregunté.
Dividí la charla en varios puntos:
PASADO Y PRESENTE
Dijo Ricardo… “La realidad es que la actividad en los años 80’ contenía 115 empresas en San Rafael, entre industrias conserveras y secaderos de frutas, ya sea de peras, damascos, duraznos y ciruelas; se trabajaban las pasas de uvas, nueces, almendras. un sinfín de productos. Actualmente quedan 6 industrias conserveras y entre 15 y 20 secaderos, solamente”.
MOTIVOS
… “Partamos de la base que nuestra actividad depende, en primer lugar, de que haya fruta. O sea, de la naturaleza. Cuando hay problemas de heladas o de granizo, la actividad se complica notablemente. Eso es lo lógico.
Pero hoy surgen otros factores fundamentales. Se viene trabajando cada vez menos debido a las últimas medidas impulsadas desde el gobierno y que tiene que ver con el libre ingreso de todo tipo de producto. Hoy en las góndolas de los supermercados se ven fideos de Albania, mermeladas de Francia, Italia y Alemania. O sea que están los productos nacionales que todos conocemos y lo demás son productos importados, que, al no tener aranceles, se venden más baratos. Eso está destruyendo a la industria y al comercio. Y encima a algunos productos los están liberando ahora con aranceles 0”.
LÓGICA PURA
… “Te doy un ejemplo: la pasta de tomate de China o de Chile, puesto en el establecimiento, cuesta 880 dólares la tonelada. Cuando aquí, para producirla, el costo es de alrededor de los 1.300 dólares. Lo que significa que un empresario no puede contratar 300 personas para trabajar tomate (que encima hoy viene de Salta, porque en esta parte del año no hay tomate en Mendoza). Es imposible que lo haga. Hoy desde una oficina, sin personal, pide a través de su computadora la pasta a China o Chile y se ahorra un montón de problemas y mucho dinero. Eso significa que ese personal (que siempre es temporario), de entrada ya se queda sin trabajo. El empresario al tener la pasta importada, aplica la fórmula necesaria para hacer salsa, pure, extracto o hasta mermeladas y empieza a producir las latas solo con personal efectivo”.
EMPLEADOS TEMPORARIOS
… “Hoy el trabajador de temporada prácticamente ha desaparecido, siendo que en temporada fuerte, en San Rafael, cuando se hacía durazno por ejemplo, se utilizaban, entre efectivos y temporarios, unas 7 mil personas.
Las empresas tenían entre 600 y 700 trabajadores de temporada cada una, a los que ahora no han llamado. Partamos de la base que estas empresas necesitan mucho capital, ya que a partir de agosto compran la hojalata, lo más caro del proceso, para llenarla en enero, vender el producto durante el resto del año, y tratar de recuperar la plata. Por eso es necesario tener una espalda financiera muy grande. Hay que aguantar todo el proceso. Por ende, si ahorran en el personal temporario que fabrica la pasta, el beneficio es enorme.
Hoy hay un parate muy grande. Las empresas llegaban a producir unas 15 millones de latas y ahora eso no está pasando. Y te doy datos concretos: Alisan, en esta temporada, no hizo ni durazno ni tomate. Están con un problema financiero grave y no se sabe cómo van a terminar. Sabemos que La Colina también está teniendo problemas de capital y se mantiene porque el dueño es un gran productor de Tunuyán, que tiene mucho durazno, (como trece o catorce millones de kilos), y hasta el momento se la está bancando.
Pero analicemos el estado de situación. Dentro del personal de temporada y según nuestros registros, estimamos que Alisan tenía entre 500 a 600 personas, La Colina, 650, La Gioconda entre 500 y 600. Otro tanto en El Sintado de Goudge, en Arcor en Rama Caída y en La Española. Estos trabajadores NO FUERON LLAMADOS. Gente que entraba en diciembre, trabajaba hasta febrero o marzo. Y en marzo se iban unos 300, suspendidos hasta la próxima temporada. Las otras 400 personas trabajaban un mes o un poco más hasta completar las tareas básicas. Y se quedaban un tiempo más unas 40 o 50 personas, nada más”.
GRAN PROBLEMA
… “Que vemos y presentimos ahora: que si los temporarios no son llamados, quedan en Pampa y la Vía. En otros lugares, como en Buenos Aires, salen a la puerta de su casa o caminan las calles y venden cualquier cosa para sobrevivir. Aquí no existe esa posibilidad. No hay trabajo y los ambulantes son demasiados para el mercado que existe. Entonces lo que percibimos es que se genera un fuerte problema de inseguridad. Porque al no tener trabajo, ¿qué van a hacer???. HAY UNA SOLA RESPUESTA.
Y se presenta otro problema y que tiene que ver con la gente que cosechaba. Los cosechadores son otros que, con este sistema, también quedan marginados”.
TRISTE REALIDAD
… “Hemos pasado de ser el polo productivo número uno, (y conste que ocupamos ese lugar mucho tiempo, incluso por encima de la Pampa Húmeda), a ésta situación tremenda. Nuestro gremio tenía 15.000 afiliados. Estábamos acostumbrados a ver gente en bicicleta con uniformes de distintos colores identificando a las diferentes fábricas. Unos eran, según el color de su ropa, de La Colina, otros de Fabrica Pastora, de Pretel, CFA, Artigas. Muchas de esas empresas cerraron sus puertas”.
ORGANIZACION
… “En este país, si los gobiernos se abocaran a que las empresas produzcan, se daría un giro de 360 grados. Y siempre damos un ejemplo de lo que habría que hacer. Se va a un distrito, se convoca a los productores, se les otorga un subsidio, entregamos un tractor cada cinco fincas y les ordenamos: ustedes van a producir tomate para tal fábrica. Lo plantan, riegan, cuidan, anotan los gastos, el 10 % de la producción se destina a comedores, los visitamos periódicamente, los controlamos. A otro grupo se le dice: ustedes van a producir acelga, a otro papas, otros, cebollas, siempre con el mismo planteamiento. Así debería armarse una gran cadena de producción.
Y tendría que ser un programa exclusivo para San Rafael. Analizar, organizar, producir y vender. Insisto que con la producción incluso se puede determinar que necesita cada establecimiento y abastecerlos. El beneficio sería enorme”.
FALTA DE INTERÉS
… “Creemos que a los responsables no les interesa para nada la producción de Mendoza, provincia bendita, que lo que tirés a la tierra, brota. Solo están viendo con interés a la minería, y en segundo lugar al turismo. Nada más.
Dato real: en san Rafael, de las 6 conserveras que existen, solamente dos están seguras de trabajar en el 2027. Las otras no!!”.
INDIFERENCIA LOCAL
… “Esto también se lo hemos planteado a entidades locales, pero nunca hemos obtenido respuesta. Nunca nos han llamado ni siquiera para escuchar nuestras propuestas. Que me perdonen, pero siempre decimos que ellos sí se enteran de subsidios que andan dando vuelta, de otros beneficios, ya sea para la ganadería o para la agricultura, pero no avisan ni derraman absolutamente nada. Nunca proponen algo, para mejorar la situación de las empresas o de los productores. Es más, les hemos pedido que nos digan cómo actuar ante el avasallamiento del gobierno nacional, que está destruyendo las empresas. No entienden que si desaparecen las empresas, desaparecen los trabajadores. Nosotros tenemos contactos importantes con gente de la producción. Ellos también. Podríamos ir en forma conjunta a llevar propuestas viables. Pero no. No nos quieren escuchar”.
VITIVINICULTURA
… “Y ni hablar de la industria del vino. Está peor que nosotros. Hoy vas a Buenos Aires, pasás por un restaurante de Puerto Madero, ves la carta, y un vino de San Rafael o de Mendoza, cuesta entre 80 y 120 mil pesos. Y acá les pagan 400 pesos el litro de vino de traslado de un Malbec. O 150 pesos el kilo de uva común al productor. Por lo que un productor que cosecha mil kilos de uva no tiene para comprarse ni un par de zapatillas. No hay ninguna relación. Se está pagando menos que hace dos años atrás. Cuando todos los servicios costaban un mil por ciento menos. Por eso decimos que, dada la situación actual, el panorama es sombrío, por no decir trágico”.
Hasta aquí la charla con Ricardo.
Nota de autor: No diga que le advertí que el informe era lapidario. Usted siguió y bueno, ahora ya sabe cuál es la realidad que se está viviendo en nuestro San Rafael. ¿Podemos hacer algo?? No lo sé, dígamelo usted. Usted es el que sabe. Proponga y le prometemos acompañamiento.