Los cultivos de San Rafael ya muestran un marcado avance con el inicio de la nueva temporada productiva. Los datos oficiales de seguimiento fenológico muestran que el durazno ya alcanzó el 100% de cuaje, mientras que las ciruelas se acercan al 30% y las distintas variedades de vid comienzan a atravesar las primeras etapas de brotación.
En el caso del durazno, tanto las variedades destinadas al consumo en fresco como las de uso industrial ya alcanzaron la totalidad del cuaje. Esto significa que prácticamente todos los frutos que avanzarán en su desarrollo ya comenzaron a formarse, dando paso a una etapa clave para determinar la evolución de la próxima cosecha.
Las ciruelas presentan un desarrollo más temprano, con alrededor del 30% de los frutos ya cuajados. La diferencia entre especies muestra que el avance de los cultivos no es uniforme y depende de las características de cada frutal y de las condiciones registradas durante esta etapa inicial.
LA VID COMIENZA A MOSTRAR SUS PRIMEROS BROTES
En los viñedos también comienza a observarse el despertar de las plantas, aunque con diferencias importantes entre variedades. La Criolla se encuentra alrededor del 17% de punta verde, una de las primeras señales visibles del inicio del crecimiento vegetativo.
La Malbec, en cambio, presenta un avance mucho mayor y alcanza aproximadamente el 68% de punta verde, con pequeños brotes que comienzan a desarrollarse.
Entre las variedades blancas, la Chenin ya muestra pequeños brotes, mientras que la Chardonnay se encuentra en una etapa más avanzada, con la formación de los primeros pequeños racimos.
El seguimiento de estos estados permite conocer cómo está avanzando cada cultivo y resulta especialmente importante en una etapa en la que las condiciones climáticas pueden tener una incidencia directa sobre el desarrollo de las plantas y la futura producción.
Así, mientras los durazneros ya avanzan con sus frutos formados, las ciruelas progresan en el cuaje y la vid comienza a despertar, el campo sanrafaelino entra en una nueva temporada productiva con distintos ritmos de desarrollo según cada especie y variedad.