A pesar de registrar una mínima variación positiva del 0,3 % en la comparación interanual, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) calificó el dato como un mero reflejo estadístico condicionado por la profunda caída sufrida en septiembre del año pasado. En diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, el vocero y secretario de prensa de la entidad, Salvador Femenía, analizó la retracción acumulada del 2,1 % en los primeros nueve meses del año, la crítica situación de competitividad que atraviesa el sector textil, el impacto de los costos fijos sobre los márgenes comerciales y la incertidumbre que genera el escenario preelectoral en las decisiones de inversión.

Al principio de la entrevista, Femenía explicó que el leve repunte interanual del 0,3 % no representa un cambio de tendencia ni una recuperación real de la economía pyme, sino que obedece exclusivamente a que se está comparando frente a septiembre de 2025, considerado el período de mayor contracción de todo el año anterior. «Este aumento del 0,3 % lo tratamos más como un dato estadístico, ya que la comparación se realiza contra un mes de septiembre de 2025 que fue muy malo y marcó la peor caída de todo el año, por lo cual simplemente refleja que no dio negativo como venía ocurriendo», aseveró de forma tajante.

«En la medición intermensual registramos una baja del 1,2 % y llevamos acumulada una retracción del 2,1 % en los primeros nueve meses del año; este cambio no constituye una modificación de tendencia ni de situación, ya que no existen factores macroeconómicos que hayan mejorado sustancialmente», agregó.

Desempeño sectorial, asimetrías en la actividad y la profunda crisis del sector textil

Al evaluar el comportamiento de los distintos rubros comerciales, el informe de CAME señala que apenas cinco sectores mostraron números positivos en la comparación interanual, mientras que en el acumulado anual solo dos ramas se mantuvieron en terreno favorable: farmacias y ferreterías junto a materiales eléctricos y de la construcción. En el plano intermensual, perfumerías, bazar y decoración se sumaron a las pocas subas. Consultado sobre los segmentos más castigados, Femenía enfatizó que el sector textil sufre una crisis estructural de competitividad agravada por la presión tributaria y las deficiencias de infraestructura. «En el acumulado anual tenemos apenas dos rubros positivos que son farmacias y ferreterías junto a materiales eléctricos y de la construcción, mientras que en la medición intermensual desestacionalizada se suman perfumería y bazar, pero son movimientos muy acotados sobre un recorrido general bastante pobre», analizó.

«El sector textil viene sufriendo verdaderos problemas de competitividad debido a la situación actual, los costos de producción y una acumulada presión tributaria en todos los niveles, lo que sumado a los problemas de infraestructura en la Argentina y a los estrechos márgenes de rentabilidad, deja a muchos actores fuera del mercado», afirmó.

En diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, el vocero y secretario de prensa de la entidad, Salvador Femenía, analizó la retracción acumulada

Expectativas de consumo, traslación a precios y el impacto del clima preelectoral

Respecto a las perspectivas para el tramo final del año, el vocero de CAME descartó la aparición de factores determinantes que impulsen una reactivación del consumo más allá de algunas herramientas financieras orientadas a refinanciar el endeudamiento de los hogares. «No vemos grandes factores que puedan modificar este escenario; respecto al crédito, solo esperamos la consolidación de algunas herramientas para refinanciar el endeudamiento de la gente, pero en tanto eso no ocurra la demanda no va a variar sustancialmente», observó.

«Cualquier incentivo al consumo que se aplique en este momento va a ir directamente a precios, porque el comerciante está absorbiendo márgenes muy ajustados por culpa de las tarifas y costos que no puede trasladar, y en cuanto note un leve repunte de demanda intentará recomponer lógicamente sus ingresos», expuso.

Incertidumbre política, falta de propuestas claras y el freno a las inversiones pyme

Finalmente, Femenía analizó el impacto negativo que los años electorales generan sobre el clima de negocios en la Argentina. Señaló que el clima preelectoral paraliza las decisiones de inversión de los pequeños y medianos empresarios, quienes prefieren aguardar la definición política. «En la Argentina los años electorales siempre nos juegan en contra porque el que tiene intención de invertir prefiere esperar a ver qué pasa y quién va a venir, paralizando las decisiones de su sector ante la incertidumbre preelectoral», opinó.

«Reconocemos que había que normalizar un montón de cuestiones de la economía y que el Gobierno intentó obtener resultados rápidos dentro de un esquema muy rígido; sin embargo, la oferta política actual no deja en claro qué se va a hacer, limitándose a decir que van a deshacer todo lo anterior, lo cual tampoco representa una señal clara ni segura para quien desea producir en el país», expresó al cierre de la charla.