Luciano Giménez, jugador de Sportivo Balloffet, eligió a Diario San Rafael y Fm Vos 94.5 para expresarse y reconoció su responsabilidad por el golpe a Pablo Sosa, pidió disculpas públicas y expresó su sorpresa por la sanción.
El futbolista sancionado con diez años de suspensión por agredir al árbitro Pablo Sosa, rompió el silencio y reconoció la gravedad de su conducta. El jugador de 20 años habló con FM Vos 94.5, pidió perdón al juez y a su familia y contó cómo vive las consecuencias de un episodio que conmocionó al fútbol sanrafaelino.
“Cometí un grave error de agredir al árbitro Pablo Sosa”, afirmó al comienzo de la entrevista. Según su relato, la reacción se produjo después de recibir dos amonestaciones consecutivas durante el encuentro de Reserva. “Me saca una tarjeta que nunca entendí por qué y le reclamo que por qué me sacaba la tarjeta y sobre la misma me volvió a sacar otra amarilla y en ese momento me expulsa”, explicó.


El hecho ocurrió el domingo 4 de octubre durante el partido entre Sportivo Balloffet y Sportivo Pedal Club, correspondiente a la octava fecha. Giménez golpeó al árbitro con el puño dentro del campo de juego y Sosa sufrió una pérdida de conocimiento, por lo que debió recibir asistencia médica. La agresión también obligó a suspender el encuentro de Primera División, para el que el juez estaba designado como asistente.


Al reconstruir lo ocurrido, el futbolista describió un instante en el que perdió el control. “Se me fue mi cabeza unos segundos”, expresó. También confirmó que la agresión sucedió mientras se disputaba el encuentro: “Fue dentro del campo de juego, estábamos en partido”.
Giménez sostuvo que nunca había protagonizado una situación semejante. Reconoció que suele vivir los partidos con intensidad y que le cuesta perder, aunque aseguró que había mejorado su comportamiento frente a las decisiones arbitrales y llevaba tiempo sin ser expulsado.


“Le pido disculpas de vuelta acá por la radio a Pablo Sosa y a su familia”, manifestó. Durante la conversación insistió en el dolor que le provoca lo sucedido: “Me duele todo esto, me duele mucho y la estoy pasando bastante mal por el tema”.
El jugador contó que, antes de la entrevista, había realizado un video para disculparse. Explicó que dejó transcurrir algunos días porque entendía que el árbitro podía estar muy enojado y que necesitaba encontrar el momento para expresar su arrepentimiento.
“La disculpa yo tenía ganas siempre, nunca pensé en no pedir disculpas, nunca hacerme el desentendido del error que yo había cometido”, señaló. Su intención, afirmó, era asumir públicamente la responsabilidad por el golpe.
La resolución del Tribunal de Penas de la Liga Sanrafaelina estableció una suspensión de diez años. Según la información publicada sobre el fallo, la medida se encuadró en el artículo 183 y también se dio por terminado el encuentro de Reserva con el resultado de 1 a 0 favorable a Pedal.
Consultado sobre la pena, Giménez expresó que sabía que debía afrontar una sanción, aunque no imaginaba que alcanzaría una década. “La sanción que me salga la voy a tener que pagar por el error que cometí”, sostuvo.
En ese punto, también hizo referencia a su vínculo con niños a quienes enseña y al ejemplo que representa su conducta. “Lamentablemente no es bueno para el fútbol ni para los niños que soy profe, no es bueno para ellos”, reconoció.
Sin embargo, admitió que la extensión del castigo lo sorprendió. “Nunca pensé que me iban a matar tanto”, dijo al referirse a la dureza de la medida. Aunque durante la entrevista no confirmó la presentación de una apelación, dejó abierta la posibilidad de analizar qué pasos seguir. “Vamos a esperar a ver qué podremos hacer”, expresó.
Giménez también destacó los mensajes de acompañamiento que recibió de personas vinculadas a Balloffet. Mencionó especialmente a Marco “Flecha” López y contó que compañeros y miembros del cuerpo técnico se comunicaron para aconsejarlo y brindarle apoyo.
“Del minuto uno me escribieron que iban a estar para lo que necesite”, relató. Según explicó, esas conversaciones lo ayudaron a atravesar días en los que se encontraba muy afectado por la agresión y sus consecuencias.
En paralelo, Sportivo Balloffet difundió un comunicado de repudio a la violencia, expresó su solidaridad con Sosa y anunció que adoptaría las medidas correspondientes. La institución sostuvo que ninguna circunstancia justifica agresiones físicas o verbales dentro del deporte y se puso a disposición del árbitro para acompañarlo.
El partido de Primera División que había quedado suspendido finalmente se disputó el miércoles 7 de octubre y terminó empatado 1 a 1. La sanción al futbolista se conoció posteriormente, a través del boletín de la Liga Sanrafaelina.
Sobre el cierre de la entrevista, Giménez volvió a pedir perdón y habló del impacto que el episodio tuvo en su entorno. “Mi familia sufre a la par mía”, expresó. También reconoció el padecimiento de los allegados al árbitro: “Creo que su familia también sufre a la par de él, por el error que cometí”.

Diario San Rafael y Fm Vos 94.5 trataron de comunicarse con el árbitro agredido Pablo Sosa y también a gente de la Liga Sanrafaelina de Fútbol, pero hasta el momento de la entrevista de Giménez no había sido posible.